José Antonio Marina presiona al Tribunal Supremo en favor de la Educación para la Ciudadanía
José Antonio Marina acaba de publicar una nota (El Mundo, Crónica, 14 de diciembre de 2008) en la que se permite ante la “División en el Supremo sobre el derecho a objetar la Educación para la Ciudadanía” aconsejar al alto tribunal, a modo de “«amigo del tribunal», una persona que voluntariamente envía un informe a los jueces sobre el asunto que están considerando“.
Como si los señores magistrados no conocieran suficientemente la postura del Profesor, postura que se ha dedicado a difundir por toda la geografía española y a través de todos los medios de comunicación, incluso con la presentación de su libro en el Parlamento a cargo del Presidente del Gobierno, Marina recuerda a los jueces que la Educación para la Ciudadanía se asimila a la democracia y quienes piensan en términos de adoctrinamiento lo hacen olvidando que estamos en un Estado democrático. El aviso para navegantes es diáfano.
Por si fuera poco, afirma “La educación pública tiene la responsabilidad de formar la conciencia ciudadana.” No ya la de los alumnos, fíjese el lector, sino la de todos los ciudadanos. O sea que la EpC no forma conciencias, pero sí forma conciencias en cuanto se descuida.
Para remachar la cuestión deja claro a los magistrados que “no vivimos en una sociedad neutral, sino en una sociedad que se rige por valores constitucionales, que son, no lo olvidemos, valores éticos, no políticos.” Uno pensaba que la Constitución tenía aspiraciones de neutralidad ideológica, pero ya se ve que no, que su neutralidad está tan enterrada como Montesquieu a manos de Alfonso Guerra. La guinda final es afirmar que los valores constitucionales son éticos, no políticos. Hombre, profesor, algunos de ustedes están empeñados en establecer que la legislación es la que establece los valores éticos, en la línea del más radical positivismo jurídico, pero se le ha ido la mano con el nerviosismo al afirmar que los valores constitucionales no son políticos. Y es que el inevitable colofón de la EpC es un Estado que acaba asumiendo las competencias de las defenestradas confesiones religiosas para establecer una pretendida moral universal y laica. Un congreso de diputados a quienes habíamos elegido para hacer política pero que, por lo visto, su misión es establecer la ética universal que nos hará felices ¿…y disciplinados?.
Señores magistrados, ojo al parche, tengan ustedes claro que lo democrático y progresista es dar alas a una Educación para la Ciudadanía, no vaya a salir alguno hablando de adoctrinamientos y conciencias, que de todo hay en esta magistratura que no ha cursado la EpC.
Reproduzco íntegramente la nota de José Antonio Marina:
“División en el Supremo sobre el derecho a objetar la Educación para la Ciudadanía”
—NOTICIA DE PRENSA
En el derecho anglosajón existe la figura del «amicus curiae», del «amigo del tribunal», una persona que voluntariamente envía un informe a los jueces sobre el asunto que están considerando. Me gustaría ejercer aquí ese papel en el tema de Educación para la Ciudadanía.
La pregunta importante es: ¿Debe la escuela formar la conciencia del alumno? Muchas personas tal vez responderán negativamente, recordando los adoctrinamientos de los estados totalitarios. Pero si a esas mismas personas les preguntáramos si debemos enseñar valores en la escuela, posiblemente dirían que sí, sin darse cuenta de que se trata de la misma cosa. No se puede enseñar valores morales sin formar la conciencia moral. Más aún: no se puede educar sin transmitir valores morales, sin decir a los alumnos que la corrupción, la violencia, la injusticia, la tiranía son malas, y que la responsabilidad, la veracidad, la honradez son buenas. Lo otro es mera transmisión de conocimientos. Los que recuerdan a las dictaduras olvidan que vivimos en una democracia. La educación pública tiene la responsabilidad de formar la conciencia ciudadana. No hay escuela neutral, porque no vivimos en una sociedad neutral, sino en una sociedad que se rige por valores constitucionales, que son, no lo olvidemos, valores éticos, no políticos. / JOSÉ ANTONIO MARINA / Filósofo
Recojo otras afirmaciones del Profesor que ayudan a perfilar su postura respecto a la EpC y la educación:
- «las familias, en muchos casos, son las más eficaces transmisoras de prejuicios religiosos, políticos, raciales, etc.» José Antonio Marina (Idea de La Mancha, publicación de la Consejería de Educación de Castilla La Mancha nº 6).
- «Necesitamos una educación en valores comunes, transculturales, universales, más allá de la moral y las religiones, que es lo que llamamos ética.» José Antonio Marina
- «El monopolio moral que han ejercido siempre las religiones, a estas alturas, no se puede aceptar.» José Antonio Marina
- «¿Quién ha dicho que la escuela no debe formar la conciencia moral? Hay un campo para la moral privada y un campo para la moral social. De esto trata esta asignatura. Vamos a dar unos principios éticos cívicos basados en los derechos humanos.» José Antonio Marina (Tiempo, 15/06/2007).
- «Esta es una asignatura de ética.» José Antonio Marina (Tiempo, 15/06/2007).
- «Debemos señalar un marco ético de valores universales donde todas las religiones se encuentren cómodas, mientras no entren en contradicción con los derechos humanos. Necesitamos una ética universal.» José Antonio Marina (Tiempo, 15/06/2007).
- «La educación pública tiene la responsabilidad de formar la conciencia ciudadana. (…) No hay escuela neutral, porque no vivimos en una sociedad neutral, sino en una sociedad que se rige por valores constitucionales, que son, no lo olvidemos, valores éticos, no políticos.» José Antonio Marina (El Mundo, 15/12/2008).
© 2008, Diario de un padre objetor. Todos los derechos reservados. Este texto puede ser citado siempre que se indique su procedencia y se enlace con su origen.
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Pues Marina, deja de hacerte el amiguito, que nadie te ha dado vela en este entierro ni nadie te lo ha pedido. Esto es un problema entre las familias objetoras y el Estado zapaterizado. Tienes un cacao de ética, moral, religión, valores, etc, de lo más impresionante.
El titular es de traca. ¿Qué poder tiene Marina como para presionar a un tribunal, más que el poder del razonamiento válido y del profundo conocimiento de causa que como profesor, pedagogo y filósofo ético posee sobre el asunto?
Son ustedes los que cuentan con lobbys, gabinetes jurídicos, asociaciones de alumnos, redes de internet y demás organizaciones de todo pelaje, medios de comunicación, Universidades, centros de enseñanza y a la Conferencia Episcopal detrás de su campaña contra la asignatura. Si tanta razón llevan, ¿por qué ese miedo a que el dictamen esté tan bien fundado como sea posible?
¿Me equivocaré mucho si me malicio que desde las organizaciones que han impulsado las acciones judiciales a favor de la objeción se están preparando (a parte de las decenas ya confeccionados a lo largo de más de un año) no uno, sino decenas de informes para presentar ante el tribunal?
Urbek,
el titular es de traca, pero es verdadero. Cuestionar el poder real de Marina o del movimiento objetor no es la cuestión. La cuestión es que Marina presiona al tribunal descaradamente. Otra cosa es que aquí se haga la vista gorda cuando algunas personalidades presionan, amenazan y descalifican a tribunales y magistrados cuando les conviene. Algunos todavía no nos hemos acostumbrado. Y lo seguiremos denunciando.
¿Que no se trata de cuestionar el poder real de Marina para presionar? Pues claro que sí, porque si no puede ejercer una presión real entonces la única presión está en su imaginación y en su retórica tendenciosa. ¿O es que los anglosajones que se acogen al derecho mencionado por Marina también presionan a sus magistrados? A ver si a fuerza de usar el lenguaje como instrumento de propaganda vamos a acabar sin poder establecer distinciones entre coaccionar a un tribunal como pueda hacerlo un grupo mafioso y todo lo contrario, es decir, colaborar con la justicia poniendo a su disposicion aquellos de nuestros conocimientos que puedan ayudarla a establecer una sentencia más justa. Esto por no hablar de lo mezquino que resulta prejuzgar la integridad y profesionalidad de unos jueces a los que se les presupone que iban a aceptar la supuesta presión ¡de un filósofo!
Urbek,
si a usted no le parece presión, acuéstese tranquilo. Debe ser que no acierto a ver el desinterés de Marina que tanto ensalza usted. Total, a él ni le va ni le viene, ¿verdad? Es el generoso testimonio de alguien que no tiene interés ninguno en el tema.
Y yo no prejuzgo la integridad de ningún juez: solo digo que, en los últimos años, en este país se ha amedrentado, presionado y descalificado a más de un juez por parte de la clase gobernante. Incluso a uno se le hizo un montaje por parte del CNI para desacreditarle.
¿Qué pretende esta persona? ¿de qué va? ¿a quién quiere salvar? Flaco favor hace a la democracia. ¿Amigo? ¿de quién?
Dios existe. Querer erradicar esta realidad con una asignatura, o cualquier otro intento (cartas, leyes…etc…)es como mínimo una necedad . Solo consigue el efecto contrario.
¿Alguien vivo dejaría de respirar si otro le quiere convencer de que el aire no existe, porque no se ve?
Sr. Marina
No será que en su reflexión, se inmiscuye “el interés económico”.
Por otro lado, parte de un error grande, “….. sociedad que se rige por valores constitucionales, que son, no lo olvidemos, valores éticos, no políticos.”, si es así seguro que cabe la objección, ya que la consitución tambien acoge este derecho, y además la ética ¿cual?, ¿la suya o la mía?
Rosa, hija mía, en EpC no se dice que Dios no exista. Eso es una verdad que pertenece al ámbito privado del creyente y en la que los demás no podemos entrometernos. Precisamente porque cada cual tiene su concepción de la divinidad hay que regular en el ámbito público a las religiones con un marco normativo que las trascienda.
Por cierto, el aire sí se ve. Por eso los astrónomos ponen sus telescopios en altas montañas e incluso en el espacio, para que el aire no moleste a sus observaciones.
Otro asunto. Se dice en el artículo que tuvo lugar la presentación del libro de Marina en el Parlamento a cargo del Presidente del Gobierno. Esto es una exageración que además atribuye una relación falsa entre el gobierno y Marina. Zapatero enarboló el libro de SM en uno de sus discursos, pero no lo presentó ni nada de eso, sino que lo puso como ejemplo de lo que se impartía en EpC y a disposición del jefe de la oposición, que acusaba a la asignatura de ir en contra de los principios de los padres, o algo así. Resulta que a Marina no le sentó nada bien esta maniobra del Presidente, y así lo dejó escrito:
“Ayer, durante el Debate sobre el Estado de la Nación, el presidente Zapatero mencionó en dos ocasiones este libro, e incluso hizo ademán de regalárselo a Rajoy para que comprobara si había una línea siquiera que objetar. Algunos pensarán sin duda que debiera sentirme halagado por tal notoriedad, pero se equivocan. Estoy molesto. En primer lugar, porque personalizarla excesivamente es lo peor que puede pasar a esta asignatura. Ni es “mi” asignatura, ni mi libro es el libro “de” Zapatero, ni del partido socialista. Creo que quien haya seguido este blog lo sabe perfectamente. En segundo lugar, estoy indignado porque esa personalización es injusta. Hay otros libros de EpC, algunos de ellos excelentes. Por ejemplo el de mi amiga Carmen Pellicer, publicado en Santillana. Carmen es una de las personas que más ha trabajado por hacer que la asignatura fuera digna y por establecer puentes de comprensión entre la Conferencia Episcopal y el Ministerio.” (4 julio 2007)
Urbek,
a Marina no sé si le sentó bien o no. Tampoco se si lo que escribe en su blog es sincero o falsa modestia. Eso son juicios de intenciones.
Lo que es indubitable es que Zapatero presentó su libro en el Congreso y lo puso como ejemplo.
Yo tampoco me atrevo a juzgar la intención de Marina en su defensa de EpC. Si puedo aludir, no obstante, a los intereses económicos que tiene en juego en la cuestión.
Puede que su proceder y su intención sea, como pretende, intachable. Lo que no puede Marina es asegurar que lo sean los de otros. Por ejemplo el que muestra la editorial Ediciones del Serbal, Barcelona, en su texto de “Educación ético-cívica” (ISBN: 978-84-7628-521-3) destinado al Curso 4º ESO. Su planteamiento sobre los derechos humanos individuales (añejos) y colectivos (modernos, fetén) es el medio que le sirve para justificar la autodeterminación de Cataluña y Euskadi (Unidad 3, pag. 89). ¡Alumnos de 15 años deben aceptar esto como nueva verdad revelada, la doctrina oficial escolar!
Es que en este país hay libertad de cátedra y de ideario en los centros, oiga usted. Si a usted no le gustan los libros que el consejo escolar de su centro ha escogido para Matemáticas, Sociales o EpC quizás debiera cambiar a su hijo a un centro con un ideario más acorde con el suyo. Lo mismo ocurre en los centros católicos, donde a mí jamás se me ocurriría matricular a un hijo porque sé bien que toda la actividad del centro estará impregnada por un carisma particular además de inculcarse directa y transversalmente los dictados de la doctrina social de la Iglesia. No estoy criticando la existencia de estos centros, sino dejando claro que los idearios están ahí para interpretar y ampliar los contenidos mínimos que imponen los Reales Decretos.
Urbek:
“Si a usted no le gustan [...] quizás debiera cambiar a su hijo a un centro con un ideario más acorde con el suyo.”
Este deberia ser asi, ¡pero en centros publicos!. Sin embargo, con el sistema de puntos impuestos por la admon. los padres no podemos elegir el centro (publico) acorde con su ideario, sino que al ser publico el “ideario” es impuesto por el Estado. Asi que me veo obligado a tener que pagar la educacion de mis hijos (dos veces) para garantizar que “toda la actividad del centro estará impregnada por un carisma particular además de inculcarse directa y transversalmente los dictados de la doctrina social de la Iglesia” a corde con lo que viven en su familia.
En Inglaterra, p.e., hay centros publicos con distintos idearios, sistemas educativos, educacion diferenciada, mixta, etc.
Creo que esto se podria solucionar (no sé si en parte o totalmente) con el cheque escolar.
El sistema educativo no es como el sistema sanitario: no tengo por qué pagar más como si los centros con ideario fueran un ‘plus’ y los publicos el minimo ‘aceptico’. Esto va en contra de la CE Arts 27.1 y 27.4
Me gustaria felicitar a padre objetor por su articulo
Disculpen la autocita, pero quizas a alguno que opine que EpC es inocua, le convendria leer:
EpC: Destilado gota a gota.
http://www.hazteoir.org/foro/v.....69#p489373
Donde se comenta EpC con cierto detalle.
PD: Estoy pensando si enviarselo al Tribunal Supremo en calidad de «amicus curiae», claro!
Urbek, hablas “de oidas” y, como de costumbre, mezclas todo. Te conviene documentarte sobre el alcance que el Tribunal Constitucional da a la libertad de cátedra…en centros docentes no universitarios en que los alumnos son menores. Tampoco andas muy encaminado en lo relativo al ideario de los centros docentes. Antes de la desdichada iniciativa de Zapatero, los centros públicos respetaban la libertad ideológica de los alumnos que a ellos acudían.
Urbek,
para ejemplo de libertad de cátedra y de neutralidad ideológica en los centros públicos le diré que un conocido mío, profesor de filosofía y de EpC en un de Instituto de Enseñanza Secundaria, fue demandado por el padre de un alumno debido a que utilizaba, como apoyo para sus clases, el manual de EpC editado por la editorial Casals.
A partir de este curso, el manual de EpC lo ha impuesto el director del departamento, no lo ha elegido el profesor.
Así funciona la LIBERTAD DE CÁTEDRA al menos en algunos centros públicos.
jugarsoft, le recuerdo que los colegios concertados -de ideario particular- se financian en buena parte con presupuesto público. Por otro lado, el ideario y otros servicios de los colegios privados y concertados sí que constituyen un “plus” que usted verá si le conviene o no pagar. Si no siempre tendrá derecho a un centro público. Usted paga por tener ese derecho, lo use o no. Imagínese que el Vaticano o la delegación de la Iglesia en España quebrara y tuviesen que cerrar los centros de su área, o lo mismo con cualquier empresa de las que llevan centros escolares. La educación es demasiado importante para la felicidad personal, la justicia de la convivencia de todos y la prosperidad de España como para dejarla al algur de las circunstancias materiales y los intereses particulares de entidades privadas.
Joseba, los centros públicos siguen respetando la libertad ideológica de los alumnos y de sus padres. A ninguno de ellos se les prohibe tener la ideología que consideren oportuna. Otra cosa es que, complementariamente a ese derecho, su misión sea la de enseñar unos contenidos y valores concretos según establece la Constitución y las leyes orgánicas correspondientes aprobadas democráticamente en el Parlamento.
P.D.; Supongo que ésto también es presión:
“HO envió al Juez [Calamita] un ejemplar de su libro No es igual: Informe sobre el desarrollo infantil en parejas del mismo sexo, para que pudiera aportarlo en su defensa. ”
´
http://www.hazteoir.org/node/14514
Mikimoss: Comprendo su forma de pensar respecto a la Educacion Publica vs Privada o Concertada. Pero es más propio de Cuba o de China, donde el Estado lo interviene todo sin dejar resquicio alguno a la libertad, no sea que los individuos la descubran y la reclamen como un derecho fundamental…
En España no es asi. Segun la CE Art 27.1 y 27.6, la Educacion NO ES un “servicio” con valores añadidos.
Los colegios Concertados se financian con presupuesto publico, pero la Publica es un 60% más cara, y segun el reciente informe PISA, no por ello es mejor.
Respecto a lo de que “siempre tendrá derecho a un centro público”, es cierto a medias, porque dependerá del sistema de puntos, como si estuviesemos en la epoca del racionamiento, lo cual incumple los Arts 9, 27.3 y 27.5: ¿Por qué no puedo elegir el Centro Concertado con ideario catolico de mi eleccion, aunque no me corresponda por zona? ¿Por qué tiene que ir alguien a un Centro Concertado con ideario catolico, que no comparte, solo por que está más cerca de él que del publico?
Respecto a lo de que “los centros públicos siguen respetando la libertad ideológica de los alumnos y de sus padres”, depende: Que se lo digan al Consejo Escolar del colegio público Macías Picavea, de Valladolid. Segun el Art 27.7 y el art 127 y ss de la LOE, y aunque lo decidan los padres por mayoria, si el contenido del Art 27.3 se considera un ‘plus’, puede eliminarse del espacio publico y recluirlo en el ambito privado como ya pasó en 1931, hasta que se considere ’subversiva’ como esta pasando en pleno s. XXI en China.
Respecto al tema de la “presion”: todos estamos sometidos a presion (desde la atmosferica a la de los zapatos). No voy a juzgar al Sr. Marina, si lo hace en calidad de amigo o de parte interesada, y si representa una presion o no para el Tribunal. En cualquier caso, si expresa su opinion, yo tambien puedo hacerla, y HO, y padreobjetor, y … tu.
Pero cuando es la propia Admon la que, en el legitimo ejercicio de sus competencias, llega a ejercer una “presion”, en forma de asignatura obligatoria (EpC), que, a mi entender, excede sus competencias legislativas e invade mis funciones como primer educador moral de mis hijos, con valores contrarios a los mios, entonces, tengo el derecho y el deber de decir “basta” (y objetar: Art 16.3).
Si aun crees que EpC transmite valores democraticos y no adoctrinadores, te invito a leer mi articulo, EpC: destilado gota a gota (http://www.hazteoir.org/foro/v.....69#p489373).
Un cordial saludo.
Mikimoss, no se a qué “contenidos ni valores concretos” puedes estar refiriéndote. Te aseguro no obstante, que no es precisamente de valores constitucionales que rezuma el texto de EpC que cito en mi comentario número 12.
¿Los partidarios del gobierno actual pensáis que somos estúpidos? ¿Que para revolución la cubana? Vale ya…