Conciertos educativos, derechos y libertades
Traigo de nuevo a colación hoy el tema de los conciertos educativos y las libertades (de los centros y de los padres) porque el conflicto no ha hecho más que empezar aunque tiene varias ramificaciones o frentes abiertos: la imposición de la EpC, la retirada de conciertos a los colegios que siguen el modelo de educación diferenciada, la formación en materia de sexualidad que, más tarde o más temprano, las administraciones están imponiendo en todos los centros, etc.
Para hacer frente a los recortes de derechos que estamos sufriendo los padres es preciso, en buena lógica, empezar por conocer los derechos que nos asisten y plantear respuestas acordes con una serie de principios que podamos defender con veracidad, convencimiento y orgullo. Plantear así la defensa de nuestras libertades -que no son otras que las de toda la sociedad- supone separar, en ocasiones, el grano de la paja. Es decir, revisar nuestros argumentos para evitar mezclar derechos con pareceres, gustos u opiniones discutibles. En esta linea reproduzco en su integridad una artículo que, suscitando una sonrisa, desmonta algunas de estas confusiones.
Derechos
Hace unos días encontré a un colega subido por las ramas. Cuando dejó de echar espuma por la boca pude hablar con él. Estaba realmente sublevado por la noticia de que el centro donde estudia su hijo se quedaba sin concierto educativo. Me pareció una postura un poco peligrosa, difícil de encajar porque lo que él presentaba como cuestión de derechos fundamentales, era además una cuestión económica. Es decir, él podría seguir ejerciendo sus derechos, pero tendría que pagar más que los demás para ejercer el mismo derecho. Su explicación era creíble pero, para mi gusto, la presencia de una motivación también económica le hacía perder fuerza: los derechos son derechos cuesten lo que cuesten. Le puse el caso de lo que ocurrió con la Educación para la Ciudadanía los centros se quejaron porque era una cuestión de derechos fundamentales y muchos padres aceptaron ese punto de vista y lo hicieron suyo: la formación en valores y criterios morales es responsabilidad de los padres.
Pero luego llegó la contraoferta del Gobierno, aceptando que los centros adaptaran el contenido de la asignatura al ideario del centro y aludiendo de pasada a la suspensión de los conciertos. Otra vez la vieja batalla entre derechos fundamentales y dinero. Muchos centros, enarbolaron la bandera de la victoria y señalaron que por fin se aceptaba “el respeto del derecho de los padres”, y mientras con una mano hacían la señal de la victoria con la otra ponían la mano para cobrar sus conciertos. Después se pusieron de perfil y no dijeron ni palabra de apoyo a los padres que asumiendo sus derechos y defendiéndolos perseveran en la oposición a la asignatura (volverán si es el caso, cuando el Tribunal les dé la razón). Mi colega insistía en que no era una cuestión económica sino de derechos y yo le recordaba cómo ya algunos colegios se habían puesto de perfil al ver que a ellos sí les iba a llegar el concierto. En esas estábamos cuando llegó la noticia de que podía no ser así todavía, de que quizá el colegio de sus hijos sí tendría concierto, pero que si hubiera nuevos colegios en esa situación no lo tendrían. Entonces se calmó. Su bolsillo se había salvado, y sus derechos, los suyos, ya no estaban en peligro. Ahí acabó la tensión. Me volví al trabajo riendo, mientras escuchaba de fondo la argumentación sobre cómo si él tenía garantizado el concierto podría luchar mejor por los derechos de otros… Como siempre: entre los derechos y el dinero, el segundo de los dos, el primero.
Zubiria (Publicado en La Verdad el 30-1-2009)
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Excelente reflexion, padreobjetor.
A tenor de este articulo quizas te gustaria leer:
EpC: ¿Insumisión? – José Pérez Adán publicado en el blog de Lapsis de Juanjo Romero:
http://religionenlibertad.com/.....1#more2541
La cuestion clave, si me premites, seria:
¿Está la educacion en manos de los padres como dice el Art 27CE o la ha secuestrado el Estado?
Quizas, como no hay mal que por bien no venga, EpC y su afan totalitario a venido a despertar las conciencias (por desgracia, no de todos…) del derecho/obligacion que tenemos, como padres, de la educacion de nuestros hijos.
El debate esta abierto y es hora de actuar: Ni un paso atras!
Un abrazo!!
jagarsoft,
yo suelo decir que el Estado pretende hacerse con el control de nuestros hijos …pero que muchos padres están deseando que así sea. Se juntan el hambre con las ganas de comer.
El movimiento objetor está tocando la campana. Acaba de empezar, pero vamos a despertar a muchos padres para que se hagan cargo de su responsabilidad. Si no, habrá que inventar una especie de “Red-Madre”: “¿no quiere usted educar a su hijo? No lo entregue al Estado. Hay padres que pueden acogerlo…”
La EpC no es una educación, es una doctrina para inculcar en la mente de los jóvenes, (al igual que hicieron en Cuba, y lo hacen en Venezuela, Bolivia, Ecuador, Nicaragua… y lo quieren hacer en España) donde están exentos los valores más importantes para la educación de las personas.
En mis estudios no me enseñaron las doctrinas de las 2 repúblicas españolas, pero… cuando las he leído… me alegro no me la inculcaran, pues… siento verguenza de lo que consiguieron, y esta EpC está cortada por el mismo Patrón.