Bernat Soria también lo tiene claro

Bernat Soria también lo tiene claro c617x266 bernatso Ahora que el Tribunal Supremo parece que ha dejado “atada y bien atada” la asignatura de Educación para la Ciudadanía, sus promotores y defensores van perdiendo el cuidado en vendernos la burra constitucional para hablar sin tapujos de la asignatura que va a remediar todos los males del país.

Hace unos pocos días comentaba la claridad de la ministra Aído a este respecto. Ahora le toca al ministro Soria.

Pero no se preocupen, señorías, que a quienes sabemos de qué va la cosa no nos pilla por sorpresa. Y quienes se afanan en tapiar sus puertas y ventanas no tienen tiempo ni ganas de alzar la mirada no sea que les asalte un momento de responsabilidad que les haga dudar de su planteamiento egoísta y cortoplacista. Por lo menos ya volvemos a llamar, en este país, al pan, pan y al vino, vino.

«En España aún algunos está discutiendo si Educación para la Ciudadanía tiene sentido. Yo creo que es el momento de recordar que esta asignatura incluye educación sexual. Y hay que trabajar en esa línea, a lo mejor hay que aumentar más el trabajo en la escuela, que es responsabilidad del Estado, y en casa, que es responsabilidad de los padres».

Diario Sur, domingo 15 de marzo de 2009, p. 84

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8 comentarios

  1. Hace unos días, en mi instituto, un profesor se dirigía en estos términos a los alumnos de 3º de ESO (14 años): “No toméis drogas, ¿Para qué las tomáis? Más vale que os dediquéis a hacer el amor”.

    Cuando me lo contaron, les tuve que decir que había sido una broma del otro profesor, y que yo estaba totalmente en desacuerdo. Su contestación: “A ver si os ponéis de acuerdo los profesores, porque si cada uno nos decís una cosa, no sabemos qué hacer”. Me quedé helado.

  2. El chaval debe de saber que los profesores podemos tener desacuerdos y que, lo que él haga o deje de hacer -de hecho, esto sí lo sabe- en estos terrenos no lo filtra estrictamente por lo que le digan sus profesores…
    Opino que nosotros, los profesores, debemos de crecer más en la objetividad que en la moralidad. De hecho, la objetividad no está reñida con la moralidad, sino todo lo contrario. Yo también estoy de acuerdo contigo, a aquel profesor habría que recordarle que, a los 14 años, la cuestión principal del adolescente no es ni “hacer el amor” (“fo…r”, se decía antes, habría que recordárselo también) ni tomar drogas. Precisamente, en lo que piensa es en el amor, en la amistad, en el descubrimiento, de si mismos y también del otro sexo, en vivir experiencias… Y eso puede muy bien no tener que ver ni con fo…r ni con tomar drogas.

  3. Eso es una concepción de la educación errónea. Los profesores no estáis para proponer a vuestros alumnos modelos de persona en función de una ideología o de un dogma, sino para construir personas que puedan entender el mundo, resolver los problemas que su realidad les plantea y crearse una personalidad autónoma.

    Ignorar la realidad social a la que se enfrentan los niños es un suicidio educativo mayúsculo. ¿Cómo no vamos a afrontar la cuestión del sexo en clase? Mientras mejor conozcan su propio cuerpo, sus sentimientos y sean capaces de ponerse en el lugar de los demás mejor respuesta darán a esa problemática. Un profesor responsable guía a sus alumnos por el mundo dándoles una brújula y una cabeza para interpretarla, no les pone anteojeras para que sigan una senda prefijada. Eso se llama adiestrar, y es la práctica común de las organizaciones religiosas.

  4. Pues no vamos a afrontar la cuestión del sexo en clase precisamente porque las cuestiones afectivo-emocionales-morales deben ser tratadas individualmente y en un entorno familiar, que es el único donde se valora a cada persona por quien es.
    En la escuela, que les enseñen la fisiología de la reproducción, pero no pretendáis eliminar la etapa educativa familiar, porque es insustituible.

  5. No es así. La educación universal y obligatoria no sólo tiene la potestad legal de tratar cuestiones afectivo-emocionales y éticas, sino que es su obligación en tanto institución educativa, o de lo contrario sería una pantomima. Como le he explicado, los profesores no están para proponer una moral o un modelo de persona particular. La ética no es una moral particular, sino un código de circulación de las morales en el ámbito público. La educación afectivo-emocional y sexual tampoco consiste en inculcar sentimientos o tendencias sexuales, sino en explicar el fenómeno de la afectividad y la sexualidad humanas, que los niños los identifiquen, se planteen los problemas que suscita, aprendan herramientas para entenderlos y resolverlos, etc.

    Pretender que la escuela se limite a enseñar fisiología es una burla. ¿Para qué sirve eso fuera de la facultad de medicina? En la escuela los conocimientos no son un fin en sí mismos, sino el medio para construir en los niños una personalidad autónoma y solidaria con los valores democráticos. Los niños tienen que saber cómo es y para qué sirve su cuerpo no para abrir a un paciente en canal, sino para utilizarlo con responsabilidad y respeto hacia sí mismos y hacia los demás. ¿Quién pretende eliminar el papel de la familia? Su labor es complementaria e insustituible.

  6. padre objetor

    Entonces ¿cuál es el papel “complementaria e insustituible” de la familia? ¿parir hijos -mientras el Estado no pueda clonarlos- para que el Estado los adoctrine?
    ¿usted no sabe que somos los individuos y la sociedad los que nos dotamos de Estado para servirnos y no es el Estado quien nos crea, nos instruye ni nos otorga carta de naturaleza de ciudadanos? ¿Ha leído “1984″?

  7. Que parir hijos sea el papel propio de la familia lo dice la Iglesia Católica en su catecismo. Yo jamás mantendría una tesis tan totalitaria, no se equivoque. ¿Y cómo que no es el Estado quien otorga carta de ciudadanía? Léase la Constitución Española. En todos los lugares civilizados es así. Sin una tribu, una ciudad o un Estado que los reconozca no hay ciudadanos ni derechos. Pregúntele a los judíos. El Estado democrático salvaguarda los derechos de los individuos. No es un opresor, sino el garante de todas las libertades. Llévese un catecismo a mitad de la selva, a ver si los leones le respetan el quinto mandamiento.

  8. Espero que, en lugar de utilizar evasivas, me diga cuál es el papel de la familia en su concepción estatalista.
    En cuanto al Estado, o es fruto del acuerdo de los individuos y está a su servicio como instrumento o pasa a ser una realidad autosuficiente que se sirve de los individuos.
    Por cierto, no hace falte que mezcle continuamente en la discusión a la Iglesia, el catecismo, etc. cuando yo no recurro a ello.

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