Diez claves para saber si el centro donde lleva a sus hijos está en contra de Educación para la Ciudadanía

Diez claves para saber si el centro donde lleva a sus hijos está en contra de Educación para la Ciudadanía ojo1 Que la oposición a esta Educación para la Ciudadanía es responsabilidad de los padres lo tenemos asumido. Pero algo tendrán que decir al respecto los centros docentes que son, al fin y al cabo, después de sus padres, los que educan a los hijos que les hemos confiado. ¿O son una mera correa de transmisión de las ocurrencias del Ministerio o la respectiva Consejería?

Dos años después de implantadas las nuevas asignaturas, podemos hacer un escueto balance del papel de los centros educativos respecto a Educación para la Ciudadanía.

  • Algunos -muy pocos- se han significado y posicionado abiertamente en contra de la EpC. Han manifestado públicamente e institucionalmente su rechazo al desarrollo de estas asignaturas. Y por ello un buen número de sus padres han presentado objeción de conciencia. Esta posición les ha acarreado litigios, pero los han asumido como un coste necesario para mantener su ideario.
  • Otros -fundamentalmente los de carácter público- han asumido las nuevas asignaturas sin posibilidad de manifestarse al respecto. Enteramente dependientes de las administraciones públicas no les queda más remedio que desarrollar los respectivos decretos.
  • Finalmente, una gran mayoría de los centros concertados han manifestado privadamente su oposición a estas asignaturas que promueven una moral abiertamente enfrentada al ideario que es su razón de ser, pero, unos más y otros menos, han acabado plegándose -con subterfugios en ocasiones ilegales como la llamada “adaptación“- a la implantación de las asignaturas haciendo equilibrios imposibles para procurar no traicionar el ideario del centro y cumplir la legalidad vigilada por la Consejería de Educación y su correspondiente inspección.

Recogiendo la experiencia de muchos padres objetores, les propongo una lista de chequeo para reconocer si el centro escolar de sus hijos es de los que se oponen a las asignaturas de Educación para la Ciudadanía. Y es que no son fáciles de identificar porque, como he señalado, salvo honrosas excepciones, ofrecen un discurso oficial que poco tiene que ver con sus actitudes y acciones concretas.

El centro docente que se opone de perfil a Educación para la Ciudadanía se reconoce, entre otras características, por las siguientes:

  1. Te dicen que la Educación para la Ciudadanía “es un horror”, que la tienen que impartir porque no les queda otra que acatar las leyes, pero que la van a adaptar al ideario. ¿Pero es que esta asignatura impuesta a marchamartillo se ha diseñado para que cada centro explique en su horario lo que le de la gana?
  2. Te tranquilizan diciéndote que, si la situación cambiara y no les permitieran explicar una EpC adaptada, “les tendrían enfrente”. Ya: no se oponen de primeras, se inventan triquiñuelas ilegales para cumplir la ley “a su manera” y, pasado el tiempo, cuando se haya impuesto la EpC y los inspectores les aprieten las tuercas, van a enfrentarse… Ya. Claro.
  3. Descubren que la implantación de las asignaturas de EpC “es una estupenda ocasión para transmitir valores”. Y yo me pregunto ¿qué hacían hasta que llegó ZP?
  4. “Respetan” la decisión de los padres objetores, pero impiden que plataformas de padres objetores o asociaciones expliquen el verdadero calado de la situación. Como mucho, a petición de los padres, se les tranquilizan desde la dirección. Pero no explicándoles el alcance de la EpC, sino asegurándoles el respeto, por parte del centro, al ideario.
  5. Procuran tramitar las objeciones de los padres, aunque, a menudo, se les traspapelan o se retrasa su presentación ante la Consejería de Educación. Tampoco dicen la cifra de objetores del centro “por respeto al derecho a la intimidad”. Eso sí, en “petit comité” se les llena la boca diciendo que son los centros que más objeciones han presentado.
  6. “Respetan” a los alumnos objetores, pero procuran convencerles, de uno en uno, para que entren en clase porque “en realidad no es clase de EpC” y les va a venir muy bien. No cuestionan la objeción con sus padres, que son los verdaderos responsables. Actúan con los alumnos aplicando desde el engatusamiento a la amenaza de no titular.
  7. Si lo pueden evitar, los centros no informan oficialmente a los padres de que se implanta Educación para la Ciudadanía. Muchos mintieron negando que se implantaba Educación Ético-Cívica asegurando que lo que se iba a impartir era “la Ética de toda la vida”. Tampoco han informado que este curso se implanta la EpC en 5º ó 6º de primara. Y es que, ¿para qué alarmar a los padres si hemos confiado nuestros hijos al centro? Ya se preocupan ellos de velar por nuestros intereses. ¿Quiénes mejor que ellos saben lo que en realidad deseamos para nuestros hijos?
  8. Cuando un padre cuestiona la asignatura y plantea en el centro su objeción, los directivos del centro le echan en cara que su acción, en el fondo, revela una falta de confianza en el propio centro. ¿Cómo vamos a adoctrinar a tu hijo en EpC? Nada de eso. Aquí adaptamos la EpC. ¿Y el testimonio público que supone objetar y suspender la asignatura? Bueno, eso es problema de “los demás”. No tiene sentido plantear la objeción en un centro concertado. Oiga, pero es que yo no objeto al centro sino a la ley. Mira, déjate de líos, y mantente caliente en la burbuja. No seas Quijote, que lo pagarán tus hijos.
  9. Cuando está a punto de finalizar el curso ofrecen al alumno objetor toda suerte de posibilidades para que apruebe la asignatura y no figure en las actas como objetor de cara a la inspección. El centro hace un despliegue de benevolencia para “acoger a las ovejas descarriadas” -a los empecinados- y proponerles un aprobado casi “por la cara”. Mira, así no estropeáis el expediente de vuestros hijos, no les dañáis de cara a las becas, a la promoción, etc. Y es entonces cuando al padre objetor se le queda cara de memo pensando “llevamos así todo el curso y estos no se han enterado de lo que es una objeción o de lo que nos estamos jugando”. Lo que hay que oir…
  10. Cuando un directivo o profesor se encuentra con un padre objetor le suele pasar la mano por el hombro y musitarle sonriente: “¿qué tal va la cosa? Ya sabes que apoyamos a tope…”. Ya lo sabemos. Por eso hemos parado la ley. Porque todo el mundo ha arrimado el hombro guiado por sus principios y sacrificando lo que hubiera lugar. Porque estaba en juego la libertad de educación y así nos hemos evitado las amenzas que podrían haber llegado: la abolición de la educación diferenciada, la educación sexual de la ley Aido, etc. Menos mal que algunos siguen manteniendo que, frente a la objeción de conciencia, caben planteamientos más inteligentes…

© 2009, Diario de un padre objetor. Todos los derechos reservados. Este texto puede ser citado siempre que se indique su procedencia y se enlace con su origen.

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7 comentarios

  1. Muy revelador, sobretodo el punto 9. En los centros públicos donde me eduqué fue siempre vox populi la vergonzosa, inmoral e ilegal inflación de los expedientes académicos que tenía lugar en los colegios de pago (mayoritariamente en los de curas), no fuera a ser que los niños de papá se quedaran sin estudiar caminos, derecho o medicina. Ya que los propios apologetas de la educación privada denuncian esta indecencia (aunque sea en su lucha contra EpC), deberíamos denunciarlo incesantemente a los responsables de la inspección escolar, pues pocas cosas más injustas, discriminadoras y contrarias al ideario constitucional que la falsificación de expedientes académicos.

  2. Excelente, Padre objetor. Es la prueba del algodón. Voy a mandárselo a Alfa y Omega.

  3. padre objetor

    Teresa,
    muchas gracias por tus felicitaciones y tu “coda” en
    http://blogs.hazteoir.org/prof.....e-objetor/

  4. Muy bien por este libro hay que darle el máximo de audiencia, que nuestros jovenes se enteren, están manipulandolos con el relativismo moral “todo vale”, erotizandolo todo como opio barato que entretiene y evade. Buscan que tengan la opinión contraria a sus padres y les voten a ellos. Por votos llegarán a donde sea, está claro.

  5. Muy bueno el articulo sobre la homosexualidad, hay que difundirlo.
    bien por los padres valientes, !! Que no nos subyuguen que lo tenemos claro !!

  6. Francisco Sanchez

    Estas críticas son el resultado de la sensatez y el sentido común

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