Los “asuntos menores” de El País

Los asuntos menores de El País 20090908elpepipag 1 ies sco Publica El País el pasado lunes 7 un editorial titulado “Pacto por la enseñanza“. A mi, de entrada, el hecho de emplear “enseñanza” por “educación” ya me sitúa en el contexto de quienes tienen por costumbre decirnos lo que tenemos que pensar. Pero voy al grano.

Ahora que, después de seis años de frentismos, se ha puesto de moda ofrecer pactos, El País, esa conciencia sin la cual los políticos no sabrían a qué atenerse, advierte de los límites que debe observar el pacto educativo. No sea que Gabilondo o Rajoy vayan a salirse del tiesto.

La tesis del diario es que, hasta la fecha, la educación se ha tratado “como un elemento de confrontación ideológica”, postura que debe abandonarse ante “la necesidad de que los cambios sean aceptados por el conjunto de la sociedad”. Por ello exige de los dos principales partidos una actitud de “concertación, es decir, discusión y acercamiento de posturas y no una simple afirmación de las ideas propias frente a las ajenas.”

Prácticamente con el artículo concluso uno se quita el sombrero y firma en favor de un pacto de estado educativo desideologizado. Si no fuera por la coletilla final, claro. Que es donde al escorpión le vence su propia naturaleza:

“Haría falta, en particular, la suficiente altura de miras para evitar polémicas sobre asuntos menores, como el de la Educación para la Ciudadanía, que caldean a los incondicionales pero ni siquiera rozan el núcleo del problema.”

Un pacto desideologizado, una vez se ha introducido la ideología del gobierno. Y es que, con una basta.

La implantación de Educación para la Ciudadanía es un asunto menor. Claro, al lado del proceso de Bolonia, el adoctrinamiento de los ciudadanos supone un problema ridículo del que sólo hacen bandera unos pocos que no entienden la comodidad del totalitarismo estatal y se empeñan en pensar por libre. Asuntos menores. Y ya que se trata de minucias, yo me pregunto, ¿por qué no lo liquidan, nos dejan en paz para educar moralmente a nuestros hijos y se dedican a gobernar, que buena falta nos hace?

© 2009, Diario de un padre objetor. Todos los derechos reservados. Este texto puede ser citado siempre que se indique su procedencia y se enlace con su origen.


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10 comentarios

  1. Cuando habla de “nuestros hijos” se refiere a los que el otro día asaltaron una comisaría y agredieron a 10 policías en Madrid, ¿no? Pero que no se le ocurra al Estado suplantar la magnífica labor de sus padres. Zapatero lo que tiene es que aplicar el código penal, que es el recurso de las sociedades inteligentes.

  2. Urbek,
    seguramente quienes asaltaron la comisaría eran más bien unos hijos de puta. Que sus padres hayan pasado de ellos ni es mi problema ni es motivo para expropiar a los padres que quieren educar a sus hijos el derecho a hacerlo.

  3. No, claro que no es su problema, es problema de los vecinos de la zona. Usted sólo tiene derechos, no responsabilidades. Eso sí, cuando sea usted el vecino afectado clamará al cielo -es decir, al Estado- para que le solucione el problema. Probablemente comenzará exigiendo mano dura -como todo conservador cristiano que cree en la maldad intrínseca del ser humano al menos hasta que se le echa un chorro de agua por la cabeza. Cuando la acción judicial no le convenza volverá su indignación hacia las demás instituciones exigiéndoles meter por vereda a los pervertidores -legislando contra la libertad en TV, contra el botellón, contra la venta de alcohol, contra el ruido, etc., etc- y, finalmente, cuando toda la problemática se escabulla de la represión exigirá la imposición de valores dentro de las cabezas de unos y otros. Pero eso sí, como sus hijos están libres de todo pecado no aceptará la universalización de esas enseñanzas, pues usted, al igual que los padres de ese centenar de pijos vándalos de Pozuelo, creen que los han parido por un sitio distinto que el de la plebe.

  4. Urbek,
    ¿y si los alborotadores no fueran vecinos de Pozuelo? ¿Y si pertenecieran a esos rebaños de reventadores de fiestas que se desplazan de una a otra? ¿Por qué no investiga quiénes son sus padres antes de hacer juicios temerarios y demagógicos?
    Cuánto complejo destilan sus palabras…

  5. Hablando del Rey de Roma…
    “Varón, de izquierdas y no creyente es el perfil del joven más tolerante con las algaradas callejeras y los enfrentamientos con la Policía, según el Injuve (dependiente del Ministerio de Igualdad)”
    http://www.abc.es/20090910/nac.....90910.html

  6. Supongo que entonces propone erradicar el ateísmo, a la izquierda y a los varones… siguiendo su insinuación. Ciertamente lo bueno que tiene la derecha es que focaliza su violencia hacia ciudadanos de segunda, como los inmigrantes, los homosexuales o los iraquíes (encima de musulmanes viven lejos, qué más se puede pedir). Y además, al ser gente de orden, no va por ahí provocando algaradas, sino que muy organizadamente montan sus falanges, se ponen el uniforme, y a cazar “moros”, a vocear a las “putas”, a humillar a los comerciantes chinos o a matar a Carlos Palomino. Eso cuando no están partiéndole la cara a la mujer después de tomarse siete “gintonics” en el bar Paco mientras se acuerdan de la madre del árbitro que le pita faltas al Madrí. Y menos mal que en España la posesión de armas todavía resulta excepcional. En otros países donde en eso nos llevan más ventaja -en particular en ese que imprime “In God we trust” en su moneda y los Presidentes tienen hechicero de cabecera- hasta tienen que poner detectores de metales en los colegios, por culpa de que allí paradójicamente impera en la ciudadanía el socialismo y el ateísmo, naturalmente. En ese mismo paraíso izquierdista unas décadas atrás ser negro te relegaba al último asiento en los autobuses, idea que, por cierto, ahora está recuperando otro paraíso del ateísmo como es Israel, donde ya existen líneas donde se separan ortodoxamente a los hombres y las mujeres. O en ese otro paraíso de la incredulidad y el anticlericalismo como es Italia, donde grupo nada dados a montar algaradas se ponen sus brazaletes fascistas y salen a tomarse la justicia por su mano.

  7. padre objetor

    Urbek,
    se equivoca, aquí los únicos que proponer erradicar libertades son ustedes. Yo solo pido que me dejen mi pequeño ámbito de libertad para educar a los míos. Yo se convivir con la diversidad. Los totalitarios son los que pretenden erradicar, imponer y solucionar todo a golpe de decreto-ley.

  8. Pero es que los suyos no son sólo “suyos”, sino también míos. Ellos son mis conciudadanos, y les exijo respeto por los valores éticos que fundamentan nuestro modo de vida. Además yo soy quien paga la limpieza de los desechos que dejan sus botellones, quien le paga el psicológo al hijo al que acosan en el aula, el que paga la ambulancia que va a socorrer a las víctimas del accidente de tráfico que causó su imprudencia, etc., etc. Exijo al estado que nos dé a todos una educación en los mismos valores y principios éticos mínimos como para salvaguardar nuestro estilo de convivencia, y del mundo restante que se encarguen sus padres o su sacerdote, pues no pienso meterme en la hipóstasis del cuerpo de Cristo ni en si existe el purgatorio o los ángeles son machos o hembras.

  9. padre objetor

    Hasta que no se ha metido el Estado a sembrar “valores” desde hace unas décadas, aquí vivíamos tan tranquilos. ¿No le parece que es incongruente nombrar maestro a quien se ha ocupado sistemáticamente de minar la moralidad de la sociedad?

  10. Pienso que con Franco se minaba más la moralidad de la sociedad y los DDHH, si es a lo que se refiere.

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