- ¿Quién lava los platos en casa?
- ¿Y a usted qué le importa?
Todo menos Constitución y Derechos Humanos. Educación para la Ciudadanía es la excusa para que “cada maestrillo explique su librillo”. Hoy le toca el turno a la maestra feminista.
¿Quién lava los platos en casa?
Educación para la Ciudadanía lleva los temas cotidianos a los alumnos de primaria
SEBASTIÁN TOBARRA - Barcelona – 28/10/2009
“¿Quién lava los platos en casa?”. La maestra tiene delante 24 alumnos de entre 11 y 12 años. Ha soltado la pregunta en clase. Ellos contestan con risas. La maestra, Puri Tavaleró, pide silencio. Les explica que las tareas domésticas deben repartirse. Es la primera tesis de esta clase que oyen hoy los alumnos de sexto de primaria que asisten a Educación para la Ciudadanía en la escuela pública Poblenou de Barcelona.
Primer axioma: “las tareas domésticas deben repartirse”. ¿Al 50%?. ¿Y si la madre trabaja en casa y el padre hace el turno de noche de los autobuses urbanos? ¿También? ¿O es que su mujer le hace el turno los lunes miércoles y viernes?. Y si es el marido el que está en paro y su mujer se deja la espalda fregando suelos diez horas al día ¿también deben repartirse las tareas domésticas? ¿también equitativamente?
La asignatura es nueva. El año pasado Educación para la Ciudadanía arrancó en secundaria. Hace sólo mes y medio que ha aterrizado en todas las escuelas entre los alumnos de quinto o sexto de primaria, a escoger.
¿Sobre qué instruye esta asignatura? Sobre las costumbres en otros países, el civismo, comentarios sobre noticias o los derechos de los niños. Pero hoy el tema es el reparto de las tareas domésticas. La maestra pide silencio e insiste en confirmar la tesis de partida: todos en la familia deben colaborar en las tareas de casa. ¿Es así?
Que todos colaboren no significa que lo hagan por igual ni en dedicación ni en las mismas materias. Depende de la edad, disponibilidad, capacidad y otros factores que son los que llevan a establecer en cada familia el correspondiente acuerdo. Cabe, además, para complicar el asunto, que algún miembro de la familia, además de cumplir su parte, eche una mano o realice el trabajo encomendado a otro. Es lo que antiguamente se llamaba generosidad y hoy ha sido expulsada de una sociedad donde sólo caben derechos y deberes.
“Vamos a leer el capítulo de hoy”. Todos buscan el capítulo del libro de texto sobre el reparto de las funciones domésticas. Entre varios niños lo leen. Alex, uno de los protagonistas de la historia libresca, es el personaje perezoso de este capítulo, el antihéroe. No hace nada en casa: ni limpia, ni plancha, ni pone la lavadora, ni cose, ni compra, ni ayuda en la cocina.
-¿Es así en vuestras casas? -inquiere la maestra-. ¿Os parece bien lo que hace Alex?
-¡Noooo! -dicen a coro.
La maestra les pregunta cómo se hacen las tareas domésticas en sus casas. Les reparte un cuestionario y los alumnos van saliendo a la pizarra. Las conclusiones son: la mayor parte de las tareas recaen sobre las madres, que muchas veces también trabajan fuera de casa, y a veces sobre los hijos, quizás más sobre las hijas.
Lo que menos hacen los hombres es la cama. Sólo dos de los 24 alumnos de clase contestan que su padre la hace habitualmente, sólo tres cosen, otros tres ponen o recogen la mesa y cuatro limpian la casa.
Queda claro que lo que más hacen los padres de los alumnos de esa clase es cocinar (en 14 casos) y comprar (en siete casos).
Todo un ejemplo de salvaguarda de la intimidad personal y familiar. El próximo día puede preguntar a los niños de diez años qué programas de televisión ven sus padres o cuánto dinero juega al bingo semanalmente su madre. ¿Ha preguntado la maestra quién desatasca el inodoro o renueva las persianas averiadas? No. Debe ser que no son tareas domésticas. O que no interesan para realzar el sufrido papel que a la mujer le ha tocado vivir en nuestro siglo.
-¿Podemos vivir sin hacer las cosas de casa? ¿Sin cocinar, por ejemplo? No, ¿verdad? -pregunta la maestra.
-¡Nooo! -responde un murmullo general.
-Sí, comiendo pizza -dice una alumna.
-No, te pondrías muy gordo -responde un alumno.
-Es supercaro comer pizza cada día -tercia otro.
-Pero ¿es bueno comer siempre pizza? Claro que no -interviene la profesora-. ¿Podemos vivir sin lavar la ropa? -añade.
-¡Es asqueroso! -exclama una niña.
-Pero alguien tiene que hacer que la ropa esté limpia. Todos tendríamos que hacerlo o ayudar -señala la maestra.
La clase deriva en lo que hacen los alumnos y sus hermanos. Nuria limpia su habitación una vez por semana, Xavier va a comprar y ayuda en otras cosas, Alexandra dice que ayuda, pero su hermano no sabe limpiar los platos. “¿Os lo creéis?”, pregunta la maestra. Se oye una negativa general.
¿Estos chicos limpiarán los platos ahora y de mayores?, ¿pondrán la lavadora? Nadie lo sabe, pero puede que sí porque empiezan a aprenderlo a los 11 años. Entretanto, ¡pobres madres!
El País, 28/10/09
Gracias a Educación para la Ciudadanía nuestros hijos no sólo aprenderán a fregar o poner una lavadora, sino que lo harán. Hasta ahora hemos sido incapaces.
A ningún padre o ninguna madre se les ha ocurrido educar a sus hijos en la corresponsabilidad de las tareas domésticas. Es algo complejo que debe reservarse a su instrucción en el colegio, como el latín o la trigonometría.
Y, sobre todo, lo importante es que te lo digan en clase, porque con haberlo estudiado una vez te entran unas ganas irrefrenables de colaborar, cumplir con tus obligaciones y ser generoso. Antes era mucho más difícil porque se trataba ser esforzado, ejercitar la voluntad y procurar ser virtuoso. Ahora basta con dos horitas semanales de EpC para cambiar la sociedad. ¿Cómo no se nos habría ocurrido antes?
© 2009, Diario de un padre objetor. Todos los derechos reservados. Este texto puede ser citado siempre que se indique su procedencia y se enlace con su origen.
Entradas relacionadas:
- Diez preguntas a los centros concertados sobre la educación sexual que va a imponer el gobierno Ya queda menos. El gobierno y sus aliados ERC e IU han anunciado hoy que el proyecto de Ley sobre Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo será debatido...
- Gabilondo equipara a los objetores con los proetarras Iñaki Gabilondo se despachaba en su informativo equiparando a los objetores con los proetarras, acusando a ambos movimientos de contumacia....
- (En el fondo) me importa un bledo la Educación para la Ciudadanía El movimiento objetor es una esperanza no sólo para la derogación o modificación sustancial de la EpC, sino para la consolidación de un movimiento social responsable y vigilante con los...
- El Partido Popular se baja los pantalones ante Educación para la Ciudadanía El próximo día 8 de septiembre, con la entrada del nuevo curso escolar, el PP defenderá en el Congreso de los Diputados una Moción para la mejora del sistema educativo....
Enviar por mail esta entrada
Imprimir esta entrada
¿Y a usted qué le importa? delicious " />- ¿Y a usted qué le importa?' en Del.icio.us" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? digg " />- ¿Y a usted qué le importa?' en digg" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? technorati " />- ¿Y a usted qué le importa?' en Technorati" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? yahoo myweb " />- ¿Y a usted qué le importa?' en Yahoo My Web" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? google " />- ¿Y a usted qué le importa?' en Google Bookmarks" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? bloglines " />- ¿Y a usted qué le importa?' en Bloglines" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? live " />- ¿Y a usted qué le importa?' en Live-MSN" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? facebook " />- ¿Y a usted qué le importa?' en FaceBook" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? myspace " />- ¿Y a usted qué le importa?' en MySpace" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa?
¿Y a usted qué le importa? twitter " />- ¿Y a usted qué le importa?' en Twitter" alt="Añadir '- ¿Quién lava los platos en casa? 







En casa de los Sres.del Condado los lava la ucraniana sinpapeles mientras papa juega al golf y mama asiste a un congreso sobre moda. Los nens están en la guarde y cuando salen los cuidan los teletubbies mientras la ucraniana plancha…q suerte la mía q tuve una madre q me esperaba con el bocata a la vuelta del colé!vaya hija egoísta q se complace en la abnegada vida d una madre ! Pero esque muchos aun no se han enterado q el secreto de la felicidad esta escondido en esa entrega generosa y libre.viva la madre q me parió y me cuido y lavo miles de platos de toda la famia
Lourdes, es un pena comprobar que la dominación funciona como decía Gramsci: convence a quienes están dominad@s de que su situación es la natural/normal y así la dominación empieza en sus propias mentes, sin necesidad a veces de utilizar la violencia explícita. Artículos como éste confirman que el discurso patriarcal sigue encontrando fórmulas para ocultarse: “lo bonito del mundo es la entrega”, también la abnegación de la mujer (dicen en el Opus), y “quiénes son para meterse en cosas de la familia”, como si no se metiese todo el día el Estado en cuestiones de higiene, alimentación, etc. “Cada familia tiene su estrategia propia”, evidentemente, pero no vale siempre la excusa de “es que en mi casa jugamos así”, porque ahí se acaba la democracia y vuelve el tribalismo.
Hola, en casa de mi padre las tareas estaban repartidas, desde el momento en que podiamos ayudar, tengo 40 años y soy mayor que mis hermanas, nadie vino a casa explicarle a mi padre que es lo que habia que hacer. Yo no pienso aceptar imposiciones de ningun “pedagogo” que sacó la carrera a base de regalitos.
Lo siguiente que será, decidir ellos que dias y en que posiciones se hace el amor???
un saludo
YouXE, Puestos a citar personajes históricos prefiero a Teresa de Calcuta que a Gramsci:
““No entiendo por qué tanta gente insiste en decir, que
tanto mujer como hombre, son exactamente lo mismo,
negando de esta manera, las hermosas diferencias que
existen entre ambos””
Son palabras de Teresa de Calcuta un hermoso ejemplo de “entrega y generosidad”.
(Si comienza a sentir picores en los ojos y le salen sarpullidos en la piel es muy probable que sufra de alergia ante palabras como “entrega”, “amor”, “generosidad” …no dude en consultar a la Ministra Aido para que le recete algún antihistamínico adecuado y vuelva usted a ser la de siempre, o el de siempre, o “lo” de siempre, ya que desconozco su género.
un saludo camarada YouXE
YouXE dixit: “ahí se acaba la democracia y vuelve el tribalismo.” ..
Aquí el unico que ha hablado de la tribu es el camarada José Antonio Marina…empeñado en que la tribu debe educar a nuestros hijos…
YouXE,
¿así que “no vale siempre la excusa de “es que en mi casa jugamos así”, porque ahí se acaba la democracia y vuelve el tribalismo”?
¿Pero quién te ha dicho que la institución familiar es democrática?
“como si no se metiese todo el día el Estado en cuestiones de higiene, alimentación, etc.” Pues precisamente por eso estamos hasta… de que el Estado y las feministas nos organicéis la vida íntima.
A ver si esta es una razón para seguir invadiendo la libertad individual o para decir BASTA YA…
Hola a todos:
Si es que los objetores no acabamos de entender que “papá Estado” vela por nuestros intereses incluso en contra de nuestros intereses. ¡Espera!, creo que es un contrasentido pero, ¿qué importa?. Este Gobierno vive en un continuo contrasentido y parece que a sus acólitos les encanta.
- Imponemos nuestras tesis para que tengáis libertad – o.O
.
.
.
- Declaramos abierta la temporada de caza del bebé para garantizar sus derechos prenatales – o.O
- Vamos, que os esclavizamos para que seáis libres y os matamos para que podáis vivir – o.O
Éste es nuestro Gobierno actual.
¿Cómo decía la frase?… ¡Ah!, sí. Señor/a YouXE (nótese el giro “generoideológicamente” correcto “/a”), permítame decirle, y si no me lo permite me da igual, que habla usted como un “fascista” (entendido en sentido peyorativo). Métase en sus asuntos que yo me meteré en los míos (extensible a nuestros infames gobernantes).
Además, su primera frase, esa en la que habla de Gransci, es exactamente lo que pretende “Educación para la Ciudadanía”. Dice usted combatir lo que en el fondo defiende. Tiene usted una empanada mental homérica y viene aquí dando lecciones.
Siento no ser más productivo, pero es que ya estoy hasta las narices de tanta tontería.
Que Dios me perdone.
David.
A Lourdes: ¿Qué hacía tu padre mientras tu madre te recogía en el colegio?, ¿a qué hora volvía tu padre de trabajar (en caso de que la respuesta vaya por ahí)? La culpa no es de él, no creas que voy por ahí, sólo me gustaría que reflexionases sobre qué es lo que hace que el reparto del trabajo haya sido tan marcado hasta hace poco (y sin más ni menos naturalidad). Quizá crees que es por las hermosas diferencias entre mujeres y hombres, he de suponer que biológicas o de esencia… No sé, necesitaría una argumentación más elaborada sobre qué hace que fuese de alguna manera inevitable o preferible que todo fuese así. Desde mi punto de vista quienes ensalzan nuestras maravillosas diferencias, justifican las desigualdades que acontecen, de las que no se benefician ni mujeres ni hombres.
A miguel: No sé quién es ese pedagogo que sacó la carrera a base de regalitos, pero lo que sí podría decirte es que me parece bien que el Estado intervenga en algunas cuestiones domésticas. Si no, los niños maltratados no tendrían cobertura ante sus familiares maltratadores o cuestiones por el estilo (esto sirve también para continuar con la cuestión de “la tribu”).
En definitiva, el problema básico no es que haya un reparto de tareas que sea “idéntico” en cada casa entre mujeres y hombres, sino que (a los datos me remito y podemos acudir a gran cantidad) existe una clara situación todavía de reparto desigual, discriminatorio, limitador. Nos podemos quedar de brazos cruzados esperando que todo se arregle solo (como que los bancos e intermediarios financieros arreglen las crisis económicas) o podemos organizar sistemas legalmente constituidos para conseguir superarlo (en igualdad formal y también material). Claro, para eso es imprescindible que se reconozca que existe un problema y hay gente que no lo ve (si van a responder a esto último, por favor, que sea con datos más allá de experiencias personales, porque si no se eterniza el debate).
Gracias
Mi madre cosía en casa ahorrandose un montón de pasta , además escuchaba por radio con interés los programas en los q se hablaba de los éxitos o fracasos deportivos de mi padre.La mujer siempre en la sombra pensaras tu…pero para ella tb eran sus propios éxitos y fracasos…por otra parte el admira a mi madre por infinitas cosas: por como canta ,por su dominio de la cocina, por su erudición sobre historia,arte,…hace poco hicieron 50 anos de matrimonio q solo se explican si ves su admiración mutua y su olvido d si para intentar hacer feliz al otro.De eso poco sabe Aido.
Lo siento, Lourdes, pero nada de eso que escribes responde directamente a nada de lo que yo he argumentado. Yo le tengo el mismo respeto a tu madre y la ministra Aído. Por sí, aisladamente, las decisiones que ambas han tomado en los distintos contextos que han vivido son dignas, con sus virtudes y sus defectos. La cuestión radica en dos cosas:
1) La opción de tu madre está demasiado extendida y no precisamente por algo natural, porque muchas mujeres se ven empujadas a dejar su carrera profesional en el momento que tienen hij@s (sí, es una estrategia familiar para “ahorrar pasta”, pero alguien se queda sin completar su proyecto de vida). Es un asunto de discriminación estructural, no del descontextualizado caso a caso. Si preguntas a todas las personas te dirán una a una que en su casa nadie se encuentra discriminad@, que su manera de organizarse es igualitaria y espontáneamente elegida con alegría; sin embargo, las cifras me hacen pensar otra cosa.
2) Que hay quien opina que cuando una mujer no prefiere o no estima una vida como la de tu madre (con dedicación “generosa” hacia sus hij@s y admiración mutua con una pareja masculina), ésta es una indeseable y desnaturalizada (y hasta una “feminista bollera”). ¿Se tendría que convertir Aído en madre para poder opinar e intervenir sobre esas cuestiones?
YouXE,
1. como bien dices, “La opción de tu madre está demasiado extendida”. El problema de las feministas es que añadís la coletilla “y no precisamente por algo natural”.
Basta saber algo de historia y antropología comparada para cuestionarse si “lo natural” es dedicarse a criar a la familia o ejercer una “carrera profesional” como habéis descubierto/postulado en los últimos cien años de una humanidad milenaria.
2. A lo peor este empeño por “liberar” a mujeres que se sienten felices realizando lo que “les pide la naturaleza” y acuerdan en el seno de su familia no es más que la consecuencia de cierto remordimiento de conciencia de lo que tu llamas “una indeseable y desnaturalizada (y hasta una “feminista bollera”)”.
Cada uno o una que haga lo que crea que deba hacer, pero, por favor, dejad de meteros en las vidas de los/las demás para justificar vuestra opción.
Y aquí es adonde yo quería llegar… Para empezar soy Antropólogo Social y Cultural, así que ya puedes empezar a darme referencias que apoyen con evidencias claras lo que afirmas. ¿Qué elemento de la naturaleza les pide a las mujeres hacer eso? Pero quiero títulos de estudios contrastados y nombres concretos de hormonas, genes o lo que sea.
Por otro lado, ¿no nos hemos cargado los seres humanos muchos impulsos naturales (pulsiones podemos llamarlos) para una forma de vida que consideramos mejor? Por ejemplo: ¿Cuántas personas aquí han sido paridas, o han parido, o sus parejas han parido sin ayuda de nadie ni de ningún instrumento diseñado por el ser humano?
Lo natural no es lo que ha ocurrido durante mucho tiempo, sino lo que las condiciones físicas, químicas, fisiológicas, etc. limitan y condicionan fuertemente.
Por último, ya ves que es raro que yo pueda ser “una indeseable y desnaturalizada (y hasta una “feminista bollera”)”.
YouXE,
¿Qué elemento de la naturaleza les pide a las mujeres hacer eso? Fisiológicos: el útero, los pechos. Psicológicos: todos aquellos afectos específicos que englobamos bajo el nombre de “instinto maternal”.
Y ¡claro! la naturaleza es una limitación que el inteligentísimo hombre debe superar. Pues cuéntaselo a los ecologistas, a ver qué cara te ponen. Puedes hacer la prueba, también, de mutilarte los brazos y vivir sin su ayuda para superar “la tiranía de la naturaleza”. La “guerra contra la naturaleza” por parte de la inteligencia, en mi opinión, dice bien poco de ésta. Es un trasnochado afán de dominación heredero del más rancio Nietzsche (quien fue lo suficientemente inteligente para no caer en los absurdos contemporáneos).
¿El útero? Y las mujeres que sufren una histerectomía, ¿son menos mujeres o menos naturales?
¿Los pechos? ¿Tú no tienes pechos? Y las que sufren una extirpación de mama, ¿son menos mujeres o menos naturales?
Con los hombres puedo decir lo mismo sobre su pene y la impotencia o cosas similares. Pero además, ¿qué tiene que ver que los hombres tengan pene para que ocupen la mayoría de los puestos directivos en las empresas españolas, o la mayoría de los cargos políticos, etc.?
Respecto a lo de la naturaleza y su superación (término que no he utilizado), yo creo que tú te abrigas con tejidos; conservas, lavas y cocinas los alimentos; te desinfectas las heridas; tomas aspirinas para quitarte el dolor de cabeza; meas y cagas en sitios diseñados para no contraer enfermedades ni extenderlas; y no sé cuántas cosas más. Pero… ¿cortarse los brazos? ¿Para qué? ¿Qué beneficio se saca con ello? Los ecologistas no niegan que el ser humano busque las ventajas que pueda extraer de la naturaleza, porque todas las especies lo hacen. No decimos que el león es malo o menos inteligente por devorar a sus víctimas, simplemente aprovecha su posición sin destruir su medio. Lo malo es cuando el ser humano se ciega y no calcula los costes y beneficios de sus actos: al final las ganancias a corto plazo pueden verse superadas por los costes a largo plazo, y entonces es cuando nos damos cuenta de lo que hemos hecho mal. Aquí es donde quizá tú opinas que los nuevos modelos de interrelación de géneros y la incorporación de las mujeres al llamado mundo productivo provocará una ecatombe o algo por el estilo. ¿”La muerte de la familia” del tipo “Dios ha muerto” de Nietzsche?
Y te equivocas creyendo que el feminismo quiere obligar a toda mujer a que trabaje; más bien lo que reivindica es que toda aquella que quiera trabajar lo haga sin desigualdades, así como que todo hombre que quiera hacer trabajos reproductivos (una responsabilidad de tod@s) los haga sin presiones sociales.
Sigues sin entrar en el debate de los datos rigurosos.
A mi lo que me molesta es ese empeño en reducir a la mujer a una mera pieza de la sociedad productiva.
¡ no quiero ser igual que los hombres! Reivindico mi derecho a ser diferente. Reconozco la complementariedad y la diferencia entre los sexos, y no por herencia cultural sino porque en mi casa somos 3 hombres y 3 mujeres, y no necesito ningún Antropólogo Social Y Cultural para ver sus diferencias en fucnción de su sexo en cuanto a sus intereses, temperamento, organización mental, etc..
´Reivindico el derecho de la mujer a ser esencialmente mujer, ejercer de mujer, madre, esposa, viuda, o soltera, ama de casa, universitaria o conductora de autobús, presidenta nacional o barrendera municipal..,pero sin ser presionada por el acoso de la ideología de género que asfixia nuestra libertad de elección
-
“A mi lo que me molesta es ese empeño en reducir a la mujer a una mera pieza de la sociedad productiva”, ¿he dicho yo eso?
“no necesito ningún Antropólogo Social Y Cultural para ver sus diferencias en fucnción de su sexo en cuanto a sus intereses, temperamento, organización mental, etc.”, ¿me podrías ir enumerando unas cuantas diferencias que sean realmente consistentes, pero no sólo en tu familia, sino en toda la especie humana?
“ser esencialmente mujer”, ¿qué significa esto?
“sin ser presionada por el acoso de la ideología de género que asfixia nuestra libertad de elección”, creo que ya dejé claro que a mí me da igual lo que se elija a nivel personal; sólo digo que no hay evidencia científica que justifique las tendencias tan marcadas que se observan.
Por favor, hagan respuestas de este tipo y no exposición de discursos prefabricados. Todavía no he recibido un dato “objetivo” que responda a mis afirmaciones. Pero si lo que prefieren es un debate de “yo lo que veo” o “en mi familia”, no se podrá llegar a ningún lado.
Youxe estamos de acuerdo en aDmitir defigualdadrd sociales q hay q eliminar para conseguir igualdad de derechos
Menudo rebote me pillé cuando ví un anuncio de este género pagado por los madrileños. Bastante tengo ya con trabajar fuera y dentro de casa, como para que me quiten mi dinero para recordarme que debo hacerlo. Pero lo mejor de todo: ¡LO HAGO POR GUSTO Y PORQUE SOY LIBRE PARA HACERLO! ¿Y esos tíos se hacen llamar “liberales”? ¡Primero que compren un diccionario y después que se queden en su casa, que a la mía no les he invitado!
Bueno, sin entrar en debates sobre sexismo, creo que las familias solicitan que sus hij@s se vean libres de “adoctrinamientos” derivados de la asignatura, sin ser conscientes que dicho adoctrinamiento es innerente a la enseñanza, puesto que cada educador@ tiene una posición y un ideario en el mundo del cual no puede desprenderse para participar en el engranaje de la docencia.
¿Es ahora cuando hay que cuestionarse los contenidos de una asignatura?
Revisen los libros de textos de sus hij@s y observarán que siempre existen sesgos e información que ha sido redactada bajo un punto de vista, por muy objetivamente pretendido, que puede o no ser compartido.
Y ¡ojo! creo que el contenido de la Educación para la Ciudadanía es algo que viene a reforzar lo que los maestr@s, profesores, educadores… han hecho día a día, ya que no puedes enseñar sin partir de unos valores, un compromiso, de forma cívica, forma grupal y compartiendo conocimientos, aprendiendo a ser ciudadanos, a crecer a través del conocimiento como tales. Pero eso, no está reconocido.
YO MISMA,
precisamente porque ya hay bastante “adoctrinamiento inherente a la enseñanza” sobra el adoctrinamiento concentrado y partidista que propone la EpC.