Algaida

Algaida algaida Sánchez Rubio, David (coord.); Medina Martín, Rocío, Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, ESO Andalucía, Algaida, Sevilla, 2007, 168 págs.

El libro está impreso con abundancia de color. Alterna fotos ilustrativas y dibujos, de calidad media. El papel es agradable y está cortado con tamaño mayor que A4, lo que lo hace un poco incómodo y algo pueril.

Se articula en 11 temas sin que resulte visible su esquema o relación. Parece que se ciñe a los temarios oficiales. Resulta una secuencia falta de lógica o articulación. Que el tema que se dedica a los Derechos humanos tenga la misma extensión que el dedicado a la circulación vial y los desastres es desproporcionado.

Los temas constan principalmente del desarrollo o exposición de contenidos, antecedido por una actividad, con algún cuadro o pequeña llamada intercalados, y termina con unas actividades, conclusiones en esquema y una anécdota final. Con esto puede decirse que el apoyo didáctico en ejercicios es escaso, pero la sustancia de los temas reciben toda la atención (frente a otros libros que reducen mucho la exposición en favor de actividades, lecturas, etc.).

La redacción es correcta. En algunos pasajes se distinguen «los alumnos y las alumnas» (p. 17), «hijos o hijas» (p. 20). Esto no es sistemático.

Es ridícula y pueril la actividad «Jugando con lo estudiado» (además del anglicismo) o «Jugamos». También el caso de »los indígenas Saraguro» (p. 18), etc.

1. Puntos de control

a) Verdad y relativismo

Hay que ser razonables, dialogar, escuchar a todos, ser críticos. «Teniendo en cuenta todo lo anterior, cuando mantengas una postura u opinión sobre una determinada cuestión, es recomendable que dicha opinión proceda de tu propio razonamiento. Igualmente, para aceptar una opinión ajena debes reflexionar sobre ella y, a veces, pedir consejo»,

b) Ética

[2] No se habla de ella más que de pasada.

[3] Ambigüedad y vaguedad: «Hay un momento en la vida en la que nos sentimos capacitados para darnos cuenta de lo que queremos. A veces, creemos saber lo que es bueno y lo que es malo para nosotros. Sin embargo, en ocasiones ocurre que hay una distancia entre lo que decidimos por nosotros mismos y lo que nuestros padres, profesores y amigos nos enseñan y aconsejan. Para no equivocarnos, tenemos que valorar todas las opiniones y no menospreciar los consejos de las personas más experimentadas que nosotros», p. 14.

[4] Hay una fuerte carga de sociologismo en lo que respecta a las nor-mas de conducta, y de psicologismo en lo que se refiere a los afectos y la voluntad.

c) La persona

[5] «Los animales también son seres sociales, pero nos diferenciamos de ellos porque nosotros podemos razonar, somos conscientes de nuestros actos y tenemos la capacidad de cambiarlos», p. 9. Esta es una idea muy pobre y demasiado ambigua.

[6] Resulta algo chocante que se defina al hombre como ser relacional y social (p. 7), para luego decir que una forma de relación es la que cada cual tiene consigo mismo (p. 8) y otra es la relación con la naturaleza (ibid.). También en p. 19.

[7] Lo esencial en el desarrollo humano es la autonomía, entendida como capacidad de pensamiento, decisión y acción, p. 14. El siguiente elemento, la autoestima, ibid.

[8] La persona se construye y las relaciones humanas son el medio para conseguirlo (p. 19). Según esto, se puede ser hombre y no ser persona.

[9] Parece que la sexualidad es un rasgo personal de primera importancia: «ocurre que, a pesar de que cada persona posea una identidad propia y tenga una manera de ser única e individual, hay algo que va a determinar muchos de los comportamientos y de las relaciones que cada uno desarrollará a lo largo de su voda. Ese algo es el sexo, es decir, el hecho de ser hombre o ser mujer», p. 22. «Aunque no debemos considerarla como el núcleo o eje exclusivo del desarrollo de nuestra personalidad, la sexualidad sí es un elemento que contribuye de manera muy especial a la realización personal plena y a nuestra aspiración de ser felices», p. 24. Esto es un exceso.

d) Sexualidad y familia

[10] En la p. 10 hay una foto con dos parejas, una homosexual y otra hétero, con este pie: «Los seres humanos debemos tratarnos con respeto unos a otros, reconociéndonos como sujetos».

[11] En p. 16 hay un dibujos de un muchacho y una muchacha abrazados cariñosamente y este pie: «Siempre es bonito y positivo expresar nuestros sentimientos de amor y afecto hacia las personas que admiramos y queremos».

[12] Se distingue entre sexualidad y género (pp. 22; 27ss; 87ss). Se da por supuesta la discriminación histórica de la mujer y el patriarcado o dominio masculino (pp. 22; 28; 88ss). Se incluye junto a la discriminación a la mujer (por lo general exagerada en el libro) la que se hace del homosexual (p. 28).

[13] Se enlaza el división sexual con la división del trabajo, a la manera marxista, pp. 28-30.

[14] Los argumentos generales son de este tenor: «Las diferencias entre los seres humanos por sí mismas no provocan desigualdad. El problema aparece cuando se ha hecho de las diferencias naturales (el sexo) desigualdades sociales (el género)», p. 28: un argumento absurdo.

[15] Hay un desarrollo innecesario de la biología de la sexualidad, pp. 23-24. También observaciones eróticas improcedentes, p. 25.

[16] Entre las funciones de la sexualidad se dice: «El descubrimiento de la sexualidad favorece el conocimento de nuestro cuerpo y fomenta el desarrollo físico y psicológico. Gracias a esto se fortalece la autovaloración y la autoestima personal a nivel cognitivo (lo que opino de mi), afectivo (lo qe siento por mi) y de comportamiento (lo que soy capaz de hacer)». Y sigue: «Asimismo, la mayoría de las relaciones sexuales tienen también como objeto la búsqueda de placer, pero entendido como sensación general y saludable de bienestar», p. 25. O sea, recomienda la práctica sexual, aunque añade que «conviene ser precavidos y no tomarse a la ligera las conductas vinculadas con la sexualidad» y es necesaria cierto aprendizaje en esta materia, ibid. Por supuesto, los «riesgos» son: «el embarazo no desado, el contagio de enfermedades de transmisión sexual, la pérdida de autoestima, etc.», aunque «también es muy importante tener en cuenta el respeto a la persona que se ama», p. 26.

[17] Se describen cuatro formas de «orientación sexual»: hetero, homo, bisex, asexualidad (p. 27), sin comentario alguno y, en consecuencia, como algo que va de suyo y es un mero hecho.

[18] Vale todo tipo de familia, con tal que haya respeto y buen clima interno, p. 32. Sobre el matrimonio homosexual, expone la situación y deja a la Iglesia como única contrincante de esta figura, p. 33.

[19] Cabe un trato autoritario, un trato permisivo y un trato «democrático» entre padres e hijos dentro de la familia, p. 34. Esto es ridículo.

Esto se ejemplifica en p. 38 con el caso de la familia Gutiérrez, en la que los domingos se deciden los encargos y se aprueban las decisiones por pura mayoría de votos.

[20] Los ejercicios pp. 35-37 son sectarios en la dirección de un igualitarismo sexual completo.

[21] Se rechaza conjuntamente toda discriminación sexual, con explícita referencia a la homofobia, p. 74.

e) Mujer

[22] Un ejemplo: en el Antiguo Régimen «su finalidad primordial debía ser la de contraer matrimonio y tener hijos, pero si esto no era posible, la segunda alternativa era el convento. La que quedaba soltera, tenía como única posibilidad vivir con familiares o en un beaterio», p. 83.

f) Política

[23] El objetivo es la construcción de «un mundo mejor, más justo, más tolerante, más plural y más solidario», p. 3.

La democracia es la forma política óptima en todos los sentidos, 40: «La democracia es el sistema político que mejor permite las condiciones de existencia, diálogo y comunicación de los miembros de una comunidad. Además, se trata de un mecanismo permanente para construir y reconstruir la sociedad en la que vivimos», p. 41. Porque no es sólo un sistema de gobierno, sino también «un modo de vida y un proceso inacabado que hay que extenderlo por todos los sitios donde se desarrollan las actividades humanas», p. 47.

[25] Se identifica oligarquía y aristocracia. Se ponen en igualdad monarquía, dictadura y despotismo, p. 41.

[26] Parece que los derechos y deberes son consecuencia de la política, y no pre-políticos, p. 41.

[27] La democracia se consigue en la historia mediante la limitación del poder de los estados y de la Iglesia, p. 42.

[28] Se defiende el Tribunal Penal Internacional como un elemento en el desarrollo de los derechos humanos, pp. 57 y 159. También se promueve la evolución de los derechos humanos, los derechos humanos «de tercera generación», p. 59. También se defiende la existencia de derechos humanos colectivos, p. 58.

[29] La Constitución española de 1978 es el colmo de la perfección democrática, pp. 100ss.

[30] Hay párrafos tan exagerados como este: «El Estado tiene la responsabilidad de garantizarnos los derechos y bienes más vitales a lo largo de nuestras vidas», p. 117. Se justifican perfectamente todos los impuestos, p. 118.

g) Derecho y justicia

[31] Las leyes y las instituciones políticas, policiales, etc., tienen sentido porque evitan el caos (p. 3).

[32] Las relaciones «de emancipación y de reconocimiento mutuo», p. 10, son las recomendadas frente a las de «dominación y exclusión», p. 9. En aquellas hay paz y no violencia, diálogo y entendimiento…

[33] Toda discriminación es mala: «a veces, la opinión que tenemos de los demás y el trato que les dispensamos están muy influenciados por juicios sociales de valor erróneo que menosprecian a las personas por ser distintas, desconsiderándolas por el color de su piel, por su manera de hablar, por su forma de vestir, por sus ideas y pensamientos etcétera», p. 10. No se establece ningún criterio que distinga los juicios erróneos de los verdaderos.

[34] «En las relaciones humanas deben predominar los sentimientos y las emociones positivas y nunca las negativas», p. 16.

h) Derechos humanos

[35] El listado de derechos humanos reconocidos por la ONU «representa los valores morales que la humanidad propone para no permitir el maltrato de la dignidad de las personas y fomentar una convivencia pacífica», p. 51. «La esencia y fundamento de los derechos humanos es la libertad y la igualdad de todos. Mediante los derechos humanos podemos contruir una sociedad donde la paz, la no violencia y el respeto sea la norma y no la excepción», p. 52.

[36] Sólo con la Ilustración se reconoce la razón como atributo central del hombre, se fundamenta la democracia «y se afirma la existencia de unos derechos naturales y fundametales que tenían todas las personas por el hecho de ser personas…», p. 53.

[37] Se coloca la revolución rusa como pórtico de la moderna democracia en el siglo XX, p. 54.

Se presenta el esquema de los derechos humanos propuesto por Cassin, con un esquema típicamente masónico, p. 56.

i) Ciudadanía

[39] «En general, no estamos acostumbrados a entregarnos a los demás más allá de familiares y amigos más íntimos y dejamos en manos del Estado u otras organizaciones e instituciones la preparación y organización de las actividades altruistas», p. 11. Aquí hay una deformación, por cuanto parece darse por supuesto que el sentido social es lo mismo que el altruísmo. La constribución directa del hombre a la sociedad es la familia y el trabajo.

[40] Ha una división meramente sociológica de los ámbitos sociales, que separa el espacio doméstico o familiar, el de la producción y el mercado, el de la ciudadanía y el de la comunidad (en el que se incluye la vecindad o la religión) (pp. 11-12). Este es un esquema que escinde esferas originariamente unidas y que no establece entre ellas la debida jerarquía.

[41] La participación política consiste en «una manera activa de intervenir en la vida colectiva» (p. 42), y se alude a participar en la vida del barrio o en las reuniones de vecinos. Además, «la participación la ejercemos en lo cotidiano, cuando decidimos con los amigos qué hacer el fin de semana: ir al cine, al parque, chatear, jugar al baloncesto o al fútbol…» (p. 43). En forma representativa, esa participación se da en el votar.

j) El hecho religioso y la Iglesia Católica

[42] La Iglesia sólo aparece negativamente. El fenómeno religioso en general, de ninguna manera.

[43] «Las instituciones religiosas: están formadas por toda una red de organismos y personas comprometidas con su fe. Se encargan de organizar la vida espiritual de los creyentes y de fomentar que los preceptos y doctrinas de cada religión constituyan el código de comportamiento de sus fieles», p. 13.

[44] La Iglesia interrumpe la tradición democrática grecorromana durante el régimen feudal, p. 53.

[45] Siempre es la culpable: «Podemos afirmar que la mujer comenzó a sustituir la labor de los esclavos cuando éstos desaparecen y que, por eso, se ampliaron sus obligaciones. En la época de la Santa Inquisición, era válido perseguir a las mujeres, martirizarlas y quemarlas en la hoguera cuando actuaban de forma diferente a los papeles oficialmente asignados. No se juzgaba por igual a hombres y a mujeres», p. 83.

k) Otros

[46] El trabajo sirve «para conseguir el dinero con el que satisfacer nuestras necesidades», p. 13. Es un concepto muy pobre y egocéntrico del trabajo. Se separa la contribución voluntaria a ONG como una participación positiva a la paz, y el trabajo, que queda tan sólo para satisfacción de un problema privado.

[47] El amor de amistad y «de pareja» se connumera con el amor a la humanidad y a los animales, p. 16.

[48] Los malos son Hitler, Stalin, Goering, Pol Pot; los buenos son Jesús, Gandhi, Rosa Parks, Teresa de Calcuta, Francisco de Asís, Mahoma, Buda (p. 18).

[49] Un pie de un dibujo: «La Península Ibérica, en algunos periodos de su historia fue un lugar de convivencia pacífica entre distintas culturas y religiones», p. 69. Luego se dice que al final de la Edad Media «se expulsaron a miles de personas», ibid., en alusión a la expulsión de judíos. También se produjeron bautismos masivos forzados tras la Reconquista, ibid.

[50] «A principios del siglo XV, la expansión de las colonias europeas supuso la creación de varios imperios por todo el mundo. Esto se consiguió a costa de negar todos los derechos humanos posibles a los pobladores originarios de los territorios colonizados y a través de la explotación de sus riquezas naturales», p. 69. Y siguen dos párrafos más en tono semejante.

[51] En materia de inmigración, hay un abierto ataque a toda política restrictiva, p. 75: «¿Te parece justo que se encierre a familias de seis a doce meses en centros de internamiento porque un día decidieron bus-car una vida digna en otro país?».

[52] Se defiende un interculturalismo indiscriminado, pp. 76s.

[53] Se denigra a Platón (p. 49) y se exalta a Mahoma (p. 78).

[54] Hay un tema sobre la circulación vial y no hay nada sobre drogas, suicidio, bebida, diversión, etc.

2. Conclusión

Simplón y deforme en su idea del hombre, contiene muchos tópicos anticlericales, feministas y políticos. Este libro podría ser aceptado por personas de izquierda y de derecha pagana. No es aceptable por el sentido de la verdad, la ética natural y la fe católica.

Reseña de José J. Escandell.

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