Pearson Educación-Alhambra
Pérez Carrasco, Javier; Díaz Otero, Carmen; Díaz Fleitas, José Manuel, Jóvenes ciudadan@s. Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, ESO Libro del alumno, asesor Reyes Mate, Pearson Educación-Alhambra, Madrid, 2007, 134 págs.
Pérez Carrasco, Javier; Díaz Otero, Carmen; Díaz Fleitas, José Manuel, Boletín de ciudadan@s, asesor Reyes Mate, Pearson Educación, Madrid, 2007, 22 págs.
Libro de tamaño mayor que A4. Tapas gruesas pero flexibles. Diseño gráfico colorido y con muchas fotografías, sin que la calidad pase de ser mediana. La tipografía es demasiado clara y un poco incómoda.
Pretende un lenguaje poco académico, a veces vulgar, aunque no consigue evitar un cierto aire de pedante superioridad, afectación y didactismo. Comienza con la simulación de un diálogo entre dos chicos y los autores del libro, en donde se encuentra esto:
«Pablo: Y esas actividades que decís que vienen en el libro, ¿son divertidas?
»Autores: Bueno, estudiar no es lo mismo que jugar con la PlayStation [sic]. La Play tiene que ser divertida, porque, si no, no vende, pero no estudiamos para divertirnos, sino para… -no os lo decimos ahora, porque eso se explica en la Unidad 1-. Por eso, las actividades tienen que servir para lo que os hemos dicho: aprender comprendiendo y reflexionar sobre ello. Si además os resultan motivadoras, mejor… Desde luego, nosotros hemos intentado que lo sean… ¡A ver qué os parecen!», p. 3.
Y acaba: «Pablo: Vale, tíos, pues a ver cómo acaba la movida esta…», p. 3.
Se divide en nueve temas. Comienzan con un texto de referencia (un párrafo) y una «Exploración inicial». Intercalan numerosos ejercicios variados. Al final, unas actividades de evaluación, a modo de preguntas repaso. Para cada tema enumeran las competencias básicas que en él se cultivan. El desarrollo de los contenidos de los temas son demasiado explicativos y concretan muy poco.
Junto al manual hay un Boletín de Ciudadan@s, de 22 pp. Formato de revista grande, es un folleto con documentos sobre la democracia, el racismo, la inmigración, etc. Composición gráfica compleja y llamativa, con cuadros y gráficos numerosos.
El apoyo de Reyes Mate al libro anticipa la orientación progresista del libro, en línea con los promotores políticos de la asignatura.
1. Puntos de control
a) Ética
[1] El tema 1 comienza con una cita de M. Onfray en Antimanual de filosofía: «Una libertad que no encuentra ningún límite no puede definirse, precisarse, diseñarse claramente. Sólo los límites le dan un sentido, una consistencia. Pero ¿dónde están? Respuesta: allí donde un daño se sigue de su uso. Daño para sí, o daño para el prójimo», p. 7. Y corresponde establecer dónde hay daño a quien tiene disciplina, ibid.
b) La persona
[2] Las personas pensamos (usamos la razón), sentimos (vida afectiva) y actuamos, cfr. p. 10.
[3] «Pensamos, sentimos y actuamos gracias a que los demás (padres, amigos, profesores, la sociedad entera) nos enseñan a hacerlo. Porque al ser humano hay que enseñarle todo, hasta a andar. Por eso, decimos que las personas somos seres sociales: no podríamos sobrevivir ni desarrollarnos sin el cuidado de los demás miembros de la sociedad. Y, como veremos a lo largo de este libro, hoy pertenecemos a la sociedad global: la comunidad humana sobre la Tierra», p. 10.
[4] Ser persona significa también tener dignidad y merecer ese trato moral, cfr. p. 10. «La dignidad es una condición que “sentimos” en nosotros mismos. Es un “valor moral”, que no se puede observar (como observamos una puesta de sol), pero que todos sentimos», p. 22. La dignidad «consiste en el conjunto de derechos que los seres humanos tenemos solo por el hecho de existir: son los derechos humanos», p. 22.
c) Sexualidad y familia
[5] La primera referencia a estos asuntos, en p. 9, incidentalmente: «Tampoco resulta muy claro lo que significa ser chico o chica. Socialmente, se considera que a las chicas deben gustarles los chicos, y a los chicos, las chicas; pero, como sabes, no siempre es así: hay chicas y chicos a los que les gustan las personas de su mismo sexo».
[6] La primera referencia a la familia: «¿Y qué decir de las familias? Las hay muy variadas. Hay chicos que viven con sus padres, pero también los hay que viven con uno solo de los dos, o con los abuelos, o con… Y la convivencia en familia siempre es un problema, porque a los padres, con frecuencia, no hay quien los entienda…», p. 9. Al margen: «Seguro que tienes compañeros o amigos cuya familia es diferente a la tuya. ¿Cuántos tipos de familias reconoces en tu entorno?». Aluden luego a la familia en tono negativo, como si fuera un hecho desgraciado, p. 13.
[7] «Pero una cosa es el sexo biológico con el que nacemos, y otra, la identida sexual que construimos a lo largo de nuestra vida», p. 11. Y distinguen sexo biológico, «identidad de género» (papeles sociales) y «orientación sexual» (atracción sexual).
[8] Se describe con toda naturalidad la homosexualidad o la transexualidad como posibilidades afectivo-sexuales (vid. p. 12). «El problema se agrava porque estas discrepancias entre sexo biológico, identidad de género e identidad afectivo-sexual han sido, y siguen siendo, cruelmente perseguidas. seguro que conoces casos de chicos o chicas a los que se insulta o margina del grupo porque su orientación sexual no es la mayoritaria. O casos de chicos y chicas que son objeto de burla porque les gustan cosas que la sociedad juzga que no son propias de su sexo (por ejemplo, el ballet clásico a los chicos). Esta marginación social llega a veces al sistema legal de los Estados, de modo que en muchos de ellos la homosexualidad todavía es un delito que se castiga gravemente (incluso con la pena de muerte), y a las mujeres no se les reconocen los mismos derechos que a los hombres», p. 12.
[9] En p. 13 hay dos fotos de «familias»: una en blanco y negro de una familia de los años sesenta, con los abuelos y muchos hijos; la otra, en color, son dos mujeres y una niña.
[10] La familia actual «ha avanzado (sin haber llegado a la meta) en la distribución igualitaria de derechos y deberes entre sus miembros y, sobre todo, gracias al divorcio y al respeto a las diferentes orientaciones sexuales, se ha incrementado enormemente la variedad de su composición: matrimonio en segundas nupcias (o terceras, o cuartas), que en algunos países (como España desde 2005) legalmente puede ser entre personas del mismo sexo; parejas sin hijos; familias monoparentales de padre o madre (heterosexual u homosexual) con hijos naturales o adoptados…», p. 13.
La sexualidad no tiene por qué estar ligada a la reproducción, cfr. 87. Hay fotos de la tenista A. Mauresmo y de García Lorca, homosexuales. Se propone un ejercicio de reflexión sobre el Día del orgullo gay y en un lateral se dice: «Las instituciones médicas dejaron de considerar la homosexualdad como una enfermedad a partir de 1973, y la Organización Mundial de la Salud (OMS), a partir de 1990», ibid.
[12] Se condena toda forma de discriminación hacia la homosexualidad en p. 88: «Todos y todas debemos tener presente que nuestras convicciones religiosas y morales no pueden imponerse a quien no las profese, que la tolerancia para quienes viven su sexualidad de forma distinta a la predominante es fundamental en una sociedad que pretenda agrupar en el marco común del respeto a los derechos humanos a gentes con identidades distintas».
[13] Para controlar la población es útil el control de la natalidad o la planificación familiar, cfr. p. 101.
Entre las medidas contra la pobreza, junto a un lazo rojo: «El sida, en los países en desarrollo, es una auténtica hecatombe. Debemos luchar contra el sida con todos los recursos disponibles y, además, promover políticas de salud reproductiva (que eviten embarazos no deseados, prematuros y continuos), de higiene y alimentación saludable», 131.
d) Mujer
[15] Sobre la violencia doméstica, las consideraciones tópicas en p. 14. Se menciona la de la mujer sobre el varón y de los hijos sobre los padres.
[16] Simplificaciones en pp. 81ss.
[17] Justifica el sistema de cuotas en las candidaturas electorales, p. 83.
e) Política
[18] «Tú necesitas de la sociedad para vivir (¿te imaginas que no hubiera nadie ahí para recoger la basura que produces?), así que, si lo piensas bien, lo que a la sociedad le interesa también te interesa a tí», p. 16. Con esto se prepara el totalitarismo social.
[19] «Dentro de los sistemas políticos, pensamos que la democracia es el sistema político más legítimo porque es el que mejor respeta los derechos humanos: la dignidad se expresa en los derechos humanos, y estos, para que se puedan garantizar, exigen un sistema democrático», p. 23, margen.
[20] «En una sociedad, alguien tiene poder cuando otros le obedecen: es decir, tener poder implica tener autoridad. La autoridad, por tanto, es el ejercicio del poder sobre otros miembros de una sociedad», p. 38.
[21] «La política es el modo en que una sociedad establece la “autoridad” que luego va a determinar cómo se organizan los miembros de esa sociedad. El deseinterés por la política, por tanto, conlleva aceptar que otros organicen aspectos fundamentales de nuestra vida sin que eso nos importe», p. 38.
[22] El poder político es soberano, es decir, «ninguna otra institución manda sobre él», p. 39. Frente a la autoridad carismática o tradicional, la autoridad «legal-racional» se da «si quien manda lo hace porque los demás delegan democráticamente en esa persona la gestión de sus intereses. Se la llama así porque se atiene a leyes racionales (como sucede en la democracia)», p. 39.
[23] «La idea de participación del pueblo en el gobierno no se reivindicó hasta el liberalismo político del siglo XVII», p. 40.
[24] «… la autoridad política legítima es la democrática, la que nace del gobierno del pueblo», p. 41.
[25] «Lo público no es gratuito: los derechos que disfrutamos cuestan dinero», p. 47; vid. pp. 68s. «Quien disfruta de un derecho está recibiendo una prestación económica», ibid. Estas tesis están al servicio de la defensa del sistema español de impuestos.
[26] Son fascistas el nazismo alemán y el franquismo, y sus características son: «hay un dictador que suspende el Estado de derecho y convierte su voluntad en ley, concentra los poderes legislativo y ejecutivo y controla el poder judicial; se suprimen las libertades civiles, los partidos políticos y los sindicatos; y se extermina al opositor. Con frecuencia, suele aliarse con quienes luchan contra los movimientos obreros», p. 48. Sobre Franco, de nuevo en p. 53.
[27] Son «regímenes totalitarios»: el fascismo (nazismo y franquismo), el comunismo real y las dictaduras militares, cfr. p. 48.
f) Derecho y justicia
[28] «Los derechos humanos son principios de legitimación. Entendemos que un comportamiento (por ejemplo, la defensa ante un ataque) o una institución (como el parlamento) son legítimos cuando son como deben ser», p. 23. «Los derechos humanos concretan el ideal de justicia que la sociedad humana debe perseguir», ibid.
[29] «Cualquier Estado democrático debe recoger los principios básicos de su organización en una ley fundamental (no hay ninguna ley superior) que… », p. 42.
[30] «Quien muere de hambre es víctima de un asesinato», p. 121.
[31] «La lucha contra la pobreza exige una redistribución del capital y una nueva ordenación social: para que los pobres dejen de serlo, los grupos dominantes han de perder su posición de privilegio al admitir en la sociedad nuevos competidores. Pero como esto afecta a sus intereses, los grupos dominantes se resisten a esos cambios. Por eso, cualquier política que luche contra la pobreza es potencialmente conflictiva. Y el conflicto puede llegar a ser muy violento si una mayoría de personas que vive en la miseria, llevada por una cólera indiscriminada, provoca procesos de desmembración de las instituciones, que desembocan en una anarquía y violencia social generalizadas. Si todo esto se mezcla con factores raciales, como sucedió en Ruanda, las consecuencias pueden ser trágicas», p. 123.
g) Derechos humanos
[32] Una cita de J. A. Marina como punto de referencia: «Estamos acostumbrados a tener derechos, es decir, estamos en la peor condición posible para valorarlos […] Pero los derechos, que no tienen nada de “naturales”, han sido conquistas históricas, fruto de luchas, empeños y tenacidades. Fruto del esfuerzo, la valentía y el sacrificio de personas concretas, del que nosotros ahora nos aprovechamos», p. 21.
[33] Kant «fue el primero en escribir que el ser humano es el único ser que tiene dignidad, y no precio», p. 24.
[34] Se distingue entre derechos humanos de primera (p. 25), segunda
(27) y tercera generación (p. 30). «La idea de libertad está vinculada a la tradición política liberal y a los llamados derechos de ciudadanía o de primera generación», p. 25. Ante los «problemas y contradicciones» del liberalismo, «la tradición política socialista –que incluye movimientos políticos comunistas, anarquistas y socialistas- defendió la idea de igualdad y reivindicó nuevos derechos, los llamados derechos sociales o de segunda generación», p. 27.
h) Ciudadanía
[35] Ser súbdito se contrapone a ser ciudadano, cfr. p. 40.
[36] «La ciudadanía debe entenderse en su doble vertiente, la que ape-la a los derechos, pero también la que se refiere a los deberes y obligaciones. […] En nuestra Constitución se recogen, entre otros, los deberes de defender España, trabajar y cumplir las sentencias y resoluciones de jueces y tribunales. Pero nuestra democracia nos exige mucho más que simplemente cumplir las leyes. Nuestras obligaciones como ciudadanos nos plantean el reto de […] conseguir lo “mejor de lo posible” de la realidad a través de la participación de todos y de todas. El buen funcionamiento de una sociedad se da cuando todos sus ciudadanos cumplen con sus deberes y participan activamente en los asuntos públicos», p. 66.
[37] Los principales deberes ciudadanos son pagar impuestos, colaborar con protección civil y cumplir las normas de circulación, pp. 66-67.
[38] La participación ciudadana se realiza en «el trabajo a favor de lo público», p. 67. No aclara si lo público es lo estatal. Más tarde, cuando se habla del fraude fiscal, se considera un abuso «el desaprovechamiento de la plaza obtenida en el sistema educativo público y en el privado concertado», p. 69; no lo es desaprovechar la educación en general.
[39] «… la pertenencia a un partido político sea la forma más natural, aunque no la única, de participación ciudadana», p. 73.
i) El hecho religioso y la Iglesia Católica
[40] «En las grandes religiones –hinduismo, budismo, taoismo, judaísmo, cristianismo e islamismo-, los mandamientos y enseñanzas de sus respectivos credos suelen defender la obligación de practicar la compasión y de ayudar a las personas que más sufren», p. 24.
[41] La Constitución de 1812 declara oficial la religión católica «y se prohíben las ceremonias públicas de otras religiones», p. 52. En la de 1931 «el Estado se declaraba sin religión oficial, por lo que se prohibía la enseñanza a las confesiones religiosas», p. 53.
[42] Una foto de Franco bajo palio, obispo con mitra (puede ser Herrera Oria) y militares brazo en alto, con el siguiente texto: «Busca información sobre las relaciones que se dieron entre el franquismo y la Iglesia durante la dictadura», p. 53.
[43] Defiende la libertad religiosa y de conciencia, junto a la afirmación de que «la historia de la humanidad está plagada de conflictos religiosos», p. 89. En ejercicio se solicita del alumno que busque información sobre los siguientes conflictos religiosos: Inquisición, Cruzadas, Matanza de San Bartolomé, Guerra de los Treinta Años, Represión de la Vendée, ibid.
j) Otros
[44] Autores de referencia: M. Onfray, J. A. Marina, Elías Díaz, V. Camps, R. Tamames, F. Savater, C. Clément.
[45] «La educación es una oportunidad de la que la inmensa mayoría de los chicos y chicas se veían privados hasta hace poco tiempo. Hace cincuenta años, casi todos los chicos y chicas de tu edad trabajaban en campos y en fábricas, en largas y duras jornadas laborales por salarios que no les permitían salir de la pobreza», p. 17.
[46] Se ocupa mucho de la convivencia en la escuela, la violencia y el sentido de la enseñanza, pp. 15-19.
[47] Un ejercicio desproporcionado: «¿Cuál es la diferencia esencial de la actividad económica que defienden los gremios medievales y el liberalismo económico», p. 25. O el que pide reflexionar si las elecciones políticas deben ser cada cuatro años o no, en p. 42.
Ataques a los Estados Unidos y olvido de la Unión Soviética, cfr. 29; reiteración indirecta en p. 108.
[49] «En 1973, el presidente democrático de Chile, Salvador Allende, perdió la vida defendiendo la democracia en el golpe de Estado dirigido por el general Augusto Pinochet», p. 48, pie de foto. En continuidad, un ejercicio sobre la desaparición de unos adolescentes en Argentina, p. 49.
[50] Referencia con foto al problema del barco Prestige, en p. 75, como manifestación del voluntariado.
[51] Se justifica la lucha de clases: «La organización de la sociedad en clases sociales no se establece desde la ley o la religión sino desde la economía: la desigualdad de salario y riqueza marca la diferencia entre las clases alta, media y obrera. La discriminación por motivos de clase consiste en el comportamiento sistemáticamente injusto con las clases desfavorecidas. Es, por tanto, una consecuencia de la desigualdad económica», p. 90. La desigualdad económica comporta ipso facto discriminación e injusticia.
[52] En cuestiones ecológicas se inclina por los planteamientos de desarrollo sostenible, pp. 94ss. Acepta las tesis del cambio climático, vid. pp. 95ss.
[53] «La comunicación mundial exige una lengua internacional en la que todo el mundo pueda entenderse: el inglés. El español es la segunda lengua con más proyección internacional en el mundo…», p. 111.
[54] Junto al papel que atribuyen a la ONU en la globalización, dicen: «Frente a este control de organizaciones gubernamentales y oficiales, hay un movimiento civil mundial que exige el sometimiento de la globalización al desarrollo planetario del disfrute de los derechos humanos: el Foro Social Mundial (FSM), que se reunió por primera vez en 2001 en la ciudad brasileña de Porto Alegre», p. 113.
2. Conclusión
Bastaría con las tesis del libro en materia sexual para declararlo inadmisible moralmente. Añádanse las imprecisiones, tergiversaciones e ignorancias que se encuentran por todas partes para que este libro deba ser rechazado por completo.
Positivismo jurídico craso y progresista. Se ignora por completo la política y el pensamiento anterior a la modernidad. Hay elementos marxistas.
El constitucionalismo que se defiende en el libro se ajusta demasiado exactamente al español. No deja al alumno opciones ni presenta variantes. Como si la organización constitucional española actual fuera la única válida y legítima.
Plantea a los alumnos el análisis de una materia –la globalización- con numerosos detalles y propone unas tomas de posición que los alumnos no deberían adoptar aún por inmadurez.
Reseña de José J. Escandell.
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6 Comentarios »








José, ¿estás aburrido? Con esto de la crisis, ¿te has quedado en paro y no sabes qué hacer? Pues juega a darte cabezazos con la pared porque alg más sabrá el presidente del Gobierno de lo que deben saber los ciudadanos que tú. Así que lo dicho, para este nuevo año pídete un ajedrez, el cranium, el intelect… lo que sea para tenerte entretenido. Saludos, Paula
Y por cierto, en el tiempo que has tardado en hacer esto, podías haber hecho algo más inteligente, como buscarte algo en lo que emplear tu tiempo libre
Paula,
en este blog se suele escribir libremente, pero argumentando. Emplear insultos y descalificaciones es síntoma de la falta de argumentos. Tú misma te retratas.
Hola José,
Enhorabuena por tu escrito. Andaba buscando algo así y por fin lo he encontrado en tu blog. Un estudio serio y libre cobre la EpC.
Que pobreza intelectual tamaña la de esta gente que no respeta una argumentación razonada de ideas. Que intolerancia!. Y paradójicamente ellos gozan del usufructo mediático propagandístico de la supuesta lucha por las libertades. La auténtica libertad con MAYUSCULA es la de los que no nos rasgamos vestiduras al oir tesis contrarias, las respetamos, pero sin embargo tenemos nuestros puntos de vista y los exponemos.
Dicho sea de paso, esta exposición tuya es un auténtico ejercicio de libertad y valentía.
Tienes mi admiración. Independientemente que pueda estar o no de acuerdo con las cosas que opines pues,por ejemplo, no soy religiosa, pero si creo en la auténtica LIBERTAD y DEMOCRACIA.
Sara
¡Vaya Paula; se te nota la rabia !
Fíjate que estoy con el libro de mi hijo en la mano buscando en Internet quién es Reyes Mate que aparece en el libro como asesor. Tengo por delante un tediosa tarde del viernes porque quiero saber de primera mano qué dice éste libro; y qué se le está diciendo a mi hijo en EpC y va y …¡Oh maravilla! resulta que me encuentro el trabajo más duro echo de forma que ahora sólo tengo que leerlo y opinar. Tengo el libro en la mano y puedo comprobar de primera mano lo que sospechaba ¡adoctrinamiento barato! A veces, es verdad, hasta un poco basto.
¿No será que te cabrea que los padres podamos comprender, opinar, y después actuar como personas en vez de como borregos?
Gracias a “padre objetor” hoy me has ayudado mucho.
Mi hijo de 2º ESO tiene este libro. Somos objetores y el niño no entra en clase pero compré el libro porque quería saber exacatamente lo que se le intenta enseñar. Lo leí casí entero y me alegro de ver que había detectado gran parte de los puntos que tu señalas. Pero me ha dado mucha alegría encontrar tu trabajo porque hay también muchas cosas que se me habían pasado. Muchísimas gracias.