SM

SM sm Marina, José Antonio, Educación para la ciudadanía. Secundaria, SM, Madrid, 2007, 175 págs.

El libro se divide en nueve temas o unidades, agrupados en dos partes: los cinco primeros temas versan sobre «Los fundamentos de la ciudadanía», y los cuatro restantes sobre «La convivencia».

Cada unidad didáctica se estructura en seis partes: Presentación, Desarrollo de contenidos (parte más extensa), Educación emocional, Razonamiento práctico, A fondo, Síntesis y actividades finales.

Esta editorial no ahorra esfuerzo en un diseño cuidado. Procura ofrecer una imagen atractiva, variada y elegante.

El libro se corresponde con una página de internet en la que la editorial pone al alcance del usuario del libro (se necesita una clave; la del ejemplar que hemos manejado es 113798) algunos materiales: http://librosvivos.net. No consta que estos materiales hayan sido elaborados por el autor del libro. Tiene contenidos a favor, por ejemplo, de la regulación de la natalidad.

1. Puntos de control

a) Ética

[1] La felicidad, meta de la vida, es un estado de satisfacción personal, de bienestar y alegría; es un estado de ánimo, p. 16. No se alude a nada más allá de ese estado de ánimo.

[2] El mayor proyecto posible al ser humano es construir una sociedad en la que todos los hombre vivan en paz, una «casa común», p. 18: «un gran proyecto humano que consiste en encontrar un modo de vida, de organización, de convivencia que nos permita ser felices y vivir con dignidad». La moral es «como un plano para construir la ciudad ideal, la casa común», p. 29. Es la vida social el horizonte último de la vida humana. No se niega la trascendencia, sino que se la deja a un lado. «El gran proyecto humano consiste en construir un mundo feliz y justo», p. 71.

[3] Distingue ética y moral. La moral «es el conjunto de normas que una cultura, una sociedad o una religión considera necesario cumplir para comportarse bien, y convivir justamente», p. 35. Ética es «la reflexión sobre las normas morales», ibid. Pues bien: «El gran proyecto humano, el proyecto de construir un mundo más justo, es un proyecto ético», p. 35.

[4] La guía para la felicidad es la psicología, p. 102.

[5] Distingue sentimientos buenos y malos. «Son sentimientos buenos los que facilitan la convivencia, el entendimiento, la ayuda mutua, la colaboración, el modo adecuado de resolver los conflictos. Es decir, los que favorecen la construcción de proyecto ético común. Son malos los sentimientos que impiden las relaciones, provocan peleas, rompen la comunicación», p. 21.- No se justifica en lugar alguno por qué la convivencia es el punto de referencia sustancial y definitivo para la bondad de los sentimientos.

[6] Los valores morales necesarios para la felicidad son «los bienes materiales y educativos imprescindibles para desarrollarnos como personas; la libertad, la igualdad, la seguridad y la paz», p. 55. Dependen de dos comportamientos: la justicia y la solidaridad, ibid. No hay ninguna referencia a la moralidad individual.

[7] «Las normas éticas derivan de la dignidad y de los derechos humanos y son necesarias para su protección y cumplimiento. Deben poder argumentarse de manera que toda persona inteligente, informada y bienintencionada pueda comprender las razones que las hacen necesarias», p. 73.

b) La persona

[8] La persona humana es el individuo en cuanto que igual a todos los demás de la especie humana, vid. p. 15. El cimiento de la sociedad es la igual dignidad de todos los seres humanos, p. 65.

[9] La dignidad de las personas lleva al respeto absoluto. «Ser tratados como personas significa, entre otras cosas, ser tratados como alguien insustituible. ¿Por qué nos parecería monstruoso que se matara a los niños que tienen una gran deficiencia psíquica o física, o a los ancianos que no se pueden valer por sí mismos? Porque ellos son personas y, por tanto, valiosas, merecedoras de protección, respeto, ayuda y amor», p. 67.

[10] Las personas somos «libres, autónomos, respetables y con capacidad de gobernarnos a nosotros mismos. Y nos pide que actuemos en consecuencia», p. 67.

c) Sexualidad y familia

[11] Es un «comportamiento de riesgo» el «tener relaciones sexuales sin protección», p. 25.

[12] Condena el modelo varón-mujer de las «sociedades patriarcales tradicionales», p. 104 (también p. 124). La tesis de fondo es: «Lo importante es que mujeres y hombres tengan la autonomía y los recursos suficientes para vivir su masculinidad o su feminidad. En esto, como en todo, el marco que limita las opciones es el marco ético, es decir, los derechos humanos», p. 104.

[13] «La homosexualidad ha sido severamente juzgada durante gran parte de la historia. Y en la actualidad, la legislación de algunos países sigue condenándola. Sin embargo, tenemos la obligación ética de respetar la dignidad de todas las personas, reflejada en la Constitución y las leyes españolas, que prohíben toda discriminación por razón de sexo o de orientación sexual», p. 104.- Nótese la igualación de la Constitución con el resto de «las leyes españolas» para dejar abierta la puerta al homosexualismo.

No se hace ninguna referencia a las pseudofamilias homosexuales, aunque se dice que «una familia es un conjunto de personas unidas por parentesco de sangre, y tiene por ello su origen en la procreación», 126.

[15] La moralidad de la sexualidad es sólo considerada desde la perspectiva social. Así: «Una persona que se dejara llevar por sus deseos [sexuales], sin pensar en otra cosa, no respetaría los derechos de los demás», p. 122.

[16] Distingue sexo y sexualidad. El sexo es reproductivo y la sexualidad es más amplia, p. 122. El ejercicio de la sexualidad debe ser responsable (es decir, libre), justo (respetuoso con el otro) y solidario (con implicación afectiva). Termina así: «La sexualidad humana está orientada al establecimiento de fuertes vínculos afectivos entre los seres humanos y a la procreación», p. 123.

d) Mujer

[17] Algunas simplificaciones no sustanciales cuando habla de la lucha por la igualdad de la mujer (pp. 52-53).- Además, la «violencia de género» se identifica con la mutilación sexual femenina, p. 53, aunque en p. 79 se rectifica (sin que se explique qué es «género»).

[18] La tesis es: «Democratizar los roles de género supone reconocer qué papeles tradicionalmente se han atribuido a hombres y mujeres en distintas culturas y épocas. Hoy vemos la necesidad de cambiarlos porque todos y todas tenemos los mismos derechos y responsabilidades (equidad)», p. 63.

[19] En pp. 112-113 hay un ejercicio sobre la belleza femenina, con una ilustración mejorable.

e) Política

[20] Maniquea y caricaturesca contraposición entre «súbdito» y «ciudadano», en p. 14 (reforzado con ejercicio 1 en p. 27).

[21] «Las instituciones políticas comenzaron siendo un modo de ejercer el poder, pero fueron evolucionando para convertirse en modos de ordenar justamente la convivencia», p. 36.

[22] «Los enfrentamientos pueden darse entre naciones. La historia ha sido una sucesión de guerras; los que se mataron entre si, después se hicieron aliados para matar a otros», p. 37.

f) Derecho y justicia

[23] Las leyes son obligaciones establecidas por el Estado porque los seres humanos no siempre actúan justa y éticamente por propia voluntad, p. 35. No resulta claro que estas leyes tengan algún valor ético. Al mismo tiempo, considera la Constitución como «la norma suprema que nos dice cómo se debe convivir en una sociedad», p. 159.

[24] Justicia de las leyes positivas: «Las normas justas son las que sirven para resolver conflictos, son dadas por una autoridad legítima, mediante un procedmiento legítimo y no están en contradicción con los derechos fundamentales de los afectados por ellas», p. 72. «Una norma, para ser justa, debe poder razonarse», p. 72.

[25] «Un derecho es todo aquello que puede exigirse de forma legítima a los demás», p. 68. «Los derechos humanos son aquellos que protegen y aseguran el acceso de todas las personas a los valores fundamentales para vivir dignamente, es decir, de acuerdo con nuestra dignidad», p.

68. También se habla de los deberes, pp. 70-71.

[26] Para averiguar lo que es justo han de responderse las siguientes preguntas: ¿cómo me gustaría que me trataran a mi?, ¿qué consecuencias tiene lo que hago?, ¿qué sucedería si no hiciera eso?, y además hay que dialogar y escuchar a los demás, p. 34.

[27] «La justicia es aquella forma de resolver los conflictos que dejaría satisfecha a cualquier persona inteligente que no pensara solo en su interés, sino que fuera capaz de ponerse en el lugar del otro», p. 89.-Pero eso sólo vale en la justicia conmutativa.

[28] Hay una contraposición sin matices entre la violencia (imperante en la historia, p. 31) y la capacidad de resolución de conflictos. «Una solución es justa cuando atiende las razones de todos, las valora imparcialmente y permite resolver un conflicto, respetando las normas básicas necesarias para convivir», p. 31. Parelamente: «Una disputa no debe resolverse a puñetazos, porque entonces no ganará quien tenga razón, sino quien sea más fuerte. La fuerza es la ley por la que se rigen los animales en la selva, donde el fuerte se come el débil, pero los seres humanos no queremos vivir así, sino en un mundo donde triunfen la razón y la justicia», p. 31.

g) Derechos humanos

[29] Los Objetivos del Milenio constituyen el horizonte del progreso humano hoy, p. 32.

[30] La Declaración Universal de los Derechos Humanos es una ética universal, p. 35.

[31] Los grandes triunfos de la justicia en la historia son: la abolición de la esclavitud, la democracia y la igualdad de género, p. 47.

h) Ciudadanía

[32] «Se llama democracia a la participación del pueblo en las tareas de gobierno, es decir, en la toma de decisiones que afectan a todos. Es la forma política más eficaz para realizar el proyecto ético común de alcanzar un mundo más justo, porque respeta la libertad, la igualdad y la seguridad de todos», p. 158.

[33] «¿Cuál es la función del buen ciudadano? Convivir con los demás y cooperar para que se realicen los fines de la sociedad: el gran proyecto humano de construir un mundo más justo», p. 84. Es el que cumple sus «deberes cívicos» y tiene «conciencia cívica» (es decir, es humano y respeta los derechos de los demás), p. 84. «Un buen ciudadano respeta a los demás, no es violento, paga sus impuestos, participa en actividades comunitarias y en política, y cumple las normas», p. 84. El buen ciudadano es responsable, es decir, sabe lo que hace, prevé las consecuencias y atiende a sus deberes, p. 86.

[34] Por lo tanto, la vida social es sólo un marco en el que se crean las condiciones para la felicidad individual.

[35] El trabajo es un deber como forma de contribuir al bienestar de la sociedad, p. 143. No se integra en el conjunto de las obligaciones sociales, en los cinco primeros temas. En realidad, el buen funcionamiento de una democracia se resume en votar, reivindicar los derechos, participando en asociaciones, colaborando en movimientos sociales (p. 167).

i) El hecho religioso y la Iglesia Católica

[36] Hay una crítica cientificista de la astrología, pp. 58-59.

[37] En varias ocasiones subraya las aportaciones positivas de las religiones a la moralidad común. P. ej., p. 89. Las religiones han contribuido al reconocimiento de la igual dignidad de los seres humanos, p. 66.

[38] «Aunque en el pasado se han producido distintos conflictos por diferencias de identidad religiosa, en este asunto, como en todos los conflictos humanos, nuestro proyecto ético común propone la solución adecuada: las religiones deben respetarse entre sí y todos los ciudadanos –sean creyentes o no lo sean- deben respetar las creencias y los ritos de todas las religiones, siempre que estas no vayan en contra de los derechos humanos», p. 105.

j) Otros

[39] Antimilitarismo, cuando contrapone el gasto mundial militar con las necesidades perentorias de África, p. 28. A pie de una foto de un carro de combate: «La violencia nunca es la solución para resolver los conflictos humanos» (p. 31); y la actividad al lado: «¿Por qué las guerras no son la solución para resolver los conflictos?», p. 31.

[40] Personajes recomendados: Wangari Maathai (p. 19), Muhammad Tunus (p. 32), Gandhi (foto p. 47), Iqbal Masih (p. 49), Teresa de Calcuta (p. 56), Rosa Parks (p. 73), Nelson Mandela (p. 84 y 159), Helen Keller y Ana Sullivan (p. 109), Jorge Luis Borges (p. 120), Rigoberta Menchú (p. 147), Peter Benenson (p. 167), Michael Moore (p. 156), Jean Monnet, V. Havel (p. 159).- Stalin, Hitler y Pol Pot son los tiranos criminales, p. 159.

[41] Cae en la trampa de la antropología de M. Mead, cuyos estudios se han demostrado sectarios, p. 38.

[42] Simplezas o caricaturas, p. ej., viñetas p. 70 y 106; casos en p. 88.

[43] Equipara drogas, alcohol y tabaco, p. 114.

[44] La escuela es un centro de trabajo, p. 142.

[45] Se defiende la multiculturalidad, p. 144. Se cae en simplificaciones respecto de la emigración, el racismo y la marginación, pp. 146149, o la globalización, p. 153 y 172.

2. Conclusión

El autor se esfuerza por ofrecer un manual de ética social que encaje con todas las antropologías posibles, tanto las materialistas como las metafísicas. Procura evitar los puntos delicados y de conflicto y se atiene a lo más general. Por estas razones, está ausente una fundamentación fuerte y sólida de la vida social. El punto de partida no es la ley natural, sino el conflicto o discrepancia entre los hombres que conviven y el deseo de preservar la libertad más amplia.

Transita sin mediación alguna desde el individuo a la vida social, sin referencia alguna a la familia, en el tema 1 (ver especialmente p. 14). La vida familiar parece ser una dimensión secundaria del ser humano.

Aunque no es cometido de este estudio el análisis pedagógico, salta a la vista que este libro exige capacidad para enfrentarse con preguntas muy difíciles desde el principio. Por ejemplo, p. 10: «Piensa sobre la idea de felicidad. ¿Qué necesitas para ser feliz? ¿Cómo podría construirse una sociedad feliz?». O en p. 13: «¿Crees que la política es realmente “el arte y la ciencia de organizar la convivencia social”?¿Qué es el bien común que pretende alcanzar?». O el ejercicio de debate sobre el «botellón», p. 23.

Reseña de José J. Escandell.

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2 comentarios

  1. no me ha ayudado n nada esta pagina para hacer un trabajo de ciudadania

  2. Muy interesante. A mi si que me ha ayudado a saber exáctamente de qué van los actuales libros de ciudadanía.

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