Vicens Vives

Vicens Vives vicens Bueno Matos, J. M.; Martí Orriols, X., Oikos. Educación para la ciudadanía y los derechos humanos, Vicens Vives, Barcelona, 2007, 139 págs.

 

 

Libro de gran tamaño, con abundante colorido y exhibición de un diseño variado, dentro de una evidente limitación de medios. También la tipografía es grande. Muchas variaciones de márgenes, abundan los incisos y las fotos. Hay algunas erratas.

El estilo es correcto gramaticalmente y pretende ser accesible a los alumnos; alguna vez, demasiado llano. No es elegante. En algún momento parece traducido del catalán. La exposición se dirige, no tanto a exponer informaciones, ideas y argumentos, cuanto a llevar al alumno hacia reflexiones.

Se articula en nueve capítulos, reunidos en grupos de tres: Identidad y autoestima, Convivencia y valores cívicos, Pertenencia y ciudadanía.

Cada tema consta del cuerpo de desarrollo, con incisos y ejercicios incidentales, un mapa conceptual y dos páginas de ejercicios. Incluye sugerencia de lecturas y de películas. Es pueril proponer en los ejercicios adivinanzas o sopas de letras. Muchas simplezas.

1. Puntos de control

a) Verdad y relativismo

[1] Relativismo cultural: «Las cultura sí son diferentes, y su convivencia puede resultar problemática, sobre todo cuando esas diferencias conducen a discriminaciones. ¿Por qué debemos juzgar a alguien de acuerdo con una idea general (y a menudo falsa) acerca de su grupo cultural sin dejar que se muestre tal y como es, individualmente, como persona? ¿Por qué negar un derecho a alguien por el simple hecho de su origen?

¿Por qué juzgar de forma diferente un mismo acto en función de qien lo realiza?», p. 40.

b) Ética

[2] Abunda un moralismo de consejas lanzadas sin reflexión y que apelan más al sentimiento y a la psicología que al bien y la virtud: «Vale la pena que te quieras», «Eres el mejor juez de ti mismo», p. 2.

[3] Contraposición entre obediencia y madurez: «En la escuela hay que ir aprendiendo a ser cada vez más autónomo, más responsable de las propias decisiones y de las acciones. Pero también hay que aprender que a veces es necesario obedecer […] La escuela que enseña esto transmite la idea imprescindible de autoridad», p. 20.

[4] Distingue lo legal de lo moral (pp. 53, 68, 70) por un lado, pero dice también que «los deberes [como ponerse el casco en una moto o respetar el entorno] implican una obligación moral y tienen un cierto valor imperativo, porque sin el cumplimiento de los deberes la vida en sociedad sería casi imposible», p. 65.

[5] «… las normas morales sólo obligan a las personas que libremente las asumen, y si las infringimos no vendrá ningún policía a multarnos». «A diferencia de la norma jurídica –que se impone desde fuera, lo quiera o no-, la norma moral implica autoobligación, es decir, es la persona misma que se obliga libremente a aceptarla», p. 69.- Entonces la moralidad es una autoflagelación. Entienden, sin embargo, que es correlativa de la autonomía de los sujetos (p. 74).

[6] Contrapone moral (distinguida de la ética) y ley positiva, como contrapone las figuras de Antígona y Sócrates (p. 70). Cae en el positivismo jurídico: «La enseñanza está clara: si quieres que la ley te proteja, tienes que respetarla. Y si encontramos que no es justa, es más lógico tratar de cambiarla que transgredirla. El respeto a la ley, que no es incompatible con la crítica razonada como mostró el propio Sócrates, es la máxima –y única- garantía del Estado de derecho, es decir, de la protección de nuestros derechos», p. 71. Consideran que es «relativista» la posición contraria, ibid.

[7] Más allá de la moral y de la ley, la ética es lo que hace del hombre ciudadano: «Una ética que nos permita reflexionar sobre los motivos y los fines de nuestras acciones. Y si el fin no es otro que la convivencia, entonces lo que se necesita es una ética cívica capaz de proponer unos valores comunes compartidos por todos», p. 71.

[8] El problema de la moral es que es múltiple y no hay acuerdo sobre sus contenidos, pp. 70 y 72.

[9] «Debemos luchar por una ética cívica universal basada en el respeto y en la colaboración», p. 128. Desarrollo en p. 136: «Tenemos que pro-mover intercambios justos y sostenibles con los otros pueblos y con el propio medio. Sólo así podremos prevenir los conflictos y evitar las guerras. Sólo así dejaremos de vivir atemorizados por el miedo al desastre nuclear o a la invasión de los “sin derechos”. Sólo así nuestros hijos podrán aspirar a ser ciudadanos del mundo, de un mundo más justo y amable que el actual», p. 136. Un ejercicio a continuación solicita que se escriba el Decálogo de esa Ética Mundial.

[10] Una chica, en un texto en bocadillo, dice: «Yo creo que tenemos que escoger el camino que nos cierre menos puertas», p. 8.

[11] «Dedicarse a poner obstáculos en la vida de una persona o a ponerla en peligro son maneras evidentes de manifestar una falta absoluta de respeto hacia esa persona. Lo mismo ocurre si el proyecto que ponemos en peligro es el nuestro. Porque, entre otras cosas, quererse significa tener un profundo respeto de uno mismo», p. 8.

c) Persona

[12] Se acentúa la relación de uno consigo mismo en los primeros temas del libro. Orienta la reflexión al conocimiento propio. «Si no asumes de dónde vienes, no entenderás muchas de las cosas que estás viviendo. Si no investigas cómo eres ahora, con tus virtudes y tus límites, no sabrás con qué materiales cuentas para seguir adelante. Si no conoces tus sueños, fabricarás una vida que no te gustará. Dedica tiempo a conocerte. ¡Vale la pena!», p. 4. Pero se trata más de psicología que de ética.

[13] Considera maduro al adolescente: «Ya tienes edad para decidir hacia dónde piensas emprender el vuelo. En eso consiste la libertad, en poder marcarse el rumbo para la propia vida, y no simplemente en hacer en cada momento aquello que a uno le da la gana», p. 7. proyecto de vida (p. 8). «La sexualidad es una parte importante de cada uno de nosotros. Puede suponer una fuente de satisfacciones y de enriquecimiento personal, pero también, precisamente por su importancia y por su fuerza, puede suponer una fuente importante de desilusiones, de empobrecimiento y de peligro», p. 8. No distingue entre adultos y niños, ni entre casados y solteros…

[16] Señala que hay riesgos emocionales en la sexualidad, p. 8, y esos riesgos son: la intensidad del placer es un peligro; la ruptura de una relación sexual puede provocar «transtorno y desorientación»; causa frustración si la sexualidad es un ánbito de competición. Ninguna referencia moral.

[17] Entre los riesgos físicos de la sexualidad están las enfermedades y el embarazo no deseado. «Incluir el embarazo en la lista de los riesgos puede resultar algo chocante, puesto que el embarazo es uno de los hechos más tiernos y mágicos de la historia de una mujer, y normalmente de una pareja. Pero la realidad es que también puede convertirse en una fuente de profundas contradicciones y de problemas cuando el embarazo no es deseado o cuando la situación personal hace difícil dar al hijo la atención que necesita», p. 9.- Lo relevante, pues, del embarazo, es su carácter tierno y mágico.

[18] «Respeta tu sexualidad y la sexualidad de los demás», p. 9. Sin más explicaciones.

[19] «Es cierto que modelos de familia hay más de uno. […] En nuestros días, la situación es más compleja que nunca. Las familias monoparentales (solo el padre o solo la madre) ya no son en absoluto una excepción. Tampoco son una excepción las familias formadas de la reestructuración de familias previas. La legislación de los matrimonios homosexuales (y el consiguiente derecho de adopción) es una nueva situación que unos consideran como el final de las imposiciones sobre el amor y otros como un problema para el futuro de nuestra sociedad», p.

17. Eso es amoral, un ejemplo de neutralidad sociológica.

[20] Un ejercicio solicita debatir estas frases: «Ahora, los matrimonios se deshacen con más facilidad», «Como ahora somos más sinceros con nuestros afectos, es normal que el matrimonio no dure para siempre», «El divorcio no debería permitirse cuando hay hijos»…, p. 17.

Presentan la familia cerrada en sí misma y la escuela como lugar de socialización abierta, p. 18. La escuela es el «laboratorio del civismo», 73.

[22] «Como pasaba con la amistad, sólo quien se prepare y aprenda a querer, querrá cuando se presente la ocasión. El amor, como la amistad, debe ser generoso y, sobre todo, pide mucho respeto y mucha tolerancia», p. 23, pie de foto. En el amor también hay contacto físico (aunque no se detalla si es algo que deben o no hacer lo adolescentes): «En la relación de pareja intervendrán diferentes factores: emocionales, psicológicos, físicos…», y «No es, sin embargo, la atracción física, por más importante que la consideremos, el elemento que determina la relación de pareja. Al fin y al cabo, el cuerpo siempre es bello si se mira con ternura. La compenetración espiritual es mucho más importante, mucho más rica y mucho más difícil de encontrar que la compenetración física», p. 23.

[23] Un ejercicio: «Puestos a pedir atrevimientos, ¿por qué no intentas escribir un poema de amor? No te de vergüenza echar a volar la imaginación», p. 23.

[24] Respecto de la homosexualidad: «… si te encuentras entre las personas que rechazan estas conductas, recuerda que menospreciar a alguien y privarlo de sus derechos es injusto», p. 24 (insistencia en pp. 31 y 43). Se propone un ejercicio de debate sobre ello.

[25] Utiliza la denominación «género» en p. 56, pie de foto.

e) Mujer

[26] Feminismo igualitario constante, p. 36. «De hecho, el colectivo más afectado por los fenómenos de discriminación representa más de la mitad de la población mundial. Son de las mujeres», p. 35.

[27] «La situación resulta, pues, doblemente grave. Por un lado, la mujer, por el solo hecho de ser mujer, queda asignada a una función [la de madre]. Y, por otro lado, la función asignada acaba siendo menospreciada y sitúa a la mujer en una situación de supeditación al hombre. A partir de ahí, la cadena ya no se detiene», p. 37.

[28] La pobreza tiene rostro femenino, p. 106.

f) Política

«La soberanía popular se fundamenta en “una persona, un voto”», 80.

[30] Antes de la democracia, «han mandado los que han conseguido imponer su poder sobre los demás». Y sigue: «Pero en un determinado momento, algunas sociedades empezaron a plantearse un cambio. ¿Y si en lugar de mandar sólo unos pocos mandásemos todos? ¿Y si entre todos nos responsabilizásemos de nuestra vida como sociedad?», es decir, la democracia, p. 81.

[31] «No hay ningún otro origen legítimo del poder más que la voluntad popular», p. 84.

[32] «La democracia se ve obligada a aceptar la existencia de grupos que defienden ideas muy poco tolerantes, e incluso se ve obligada a darles facilidades para que puedan defenderlas», p. 85.

[33] «Piensa que toda actividad que intenta organizar el poder en una sociedad es política», p. 89.

[34] «… es necesario democratizar las instituciones internacionales (ONU, FMI, Banco Mundial) para que sean verdaderamente representativas y defiendan los intereses de todos los ciudadanos del mundo…», p.

109. «Sin ir más lejos, en las Naciones Unidas hay cinco Estados que tienen derecho a veto: Estados Unidos, Rusia, China, Francia y Reino Unido. O se consigue modificar esta correlación de fuerzas y avanzar hacia un Gobierno Mundial, donde ningún país pueda imponer su voluntad particular, o siempre habrá excusas para no aplicar las políticas que harían posible un mundo más justo», p. 109.

g) Derecho y justicia

[35] Idea positivista: «El Derecho es la facultad de hacer o exigir todo aquello que la ley o la autoridad nos permite», p. 50 en bocadillo.

«Derechos y deberes van juntos. Sin deberes no habría derechos», 48. Insiste en pp. 50 y 66.

[37] «Tener derecho es poder exigirle a alguien que no me impida hacer –o dejar de hacer- alguna cosa. El ejercicio efectivo de los derechos se identifica así con las posibilidades de acción. Cuantos más derechos podemos ejercer, mayores son nuestras posibilidades de actuar en el mundo», p. 50.

[38] Las leyes se justifican porque evitan el caos, pp. 67 y 75. El gobierno también, pp. 81 y 82.

[39] La voluntad mayoritaria, expresada en las votaciones democráticas, es siempre legítima y ha de ser respetada siempre. «Lo que debemos hacer es intentar convencer al mayor número de personas de que nuestra opción es mejor, para intentar, después de cierto tiempo, ganar una nueva votación», p. 84.

[40] «Somos en cierta medida responsables de vivir en un mundo globalmente injusto», p. 100.

[41] «Es posible vivir en un mundo mejor, libre de pobreza, guerras, terrorismo y explotación. Basta con que tengamos la voluntad de construirlo y que mantengamos una actitud individual y colectiva que nos lleve a tomar conciencia de que tiene que haber un solo mundo igual para todos», p. 101.

h) Derechos humanos

[42] «Llamamos Derechos Humanos al conjunto de derechos esenciales de la persona», p. 48, en bocadillo. La Declaración Universal «es un primer paso», y hay que avanzar a su aplicación, p. 49.

[43] En la historia de los derechos humanos sólo apelan a la Declaración de Independencia de los Estados Unidos y a la declaración revolucionaria en Francia, p. 51.

[44] La Declaración de la ONU tiene valor moral, no legal. »Quizás algún día podamos ver la Declaración […] convertida en una verdadera Constitución Universal; pero, mientras tanto, el hecho de incorporar sus principios en las leyes de cada país es, de momento, la mejor fórmula para hacerlos efectivos», p. 53.

«Por otra parte no debes pensar que la actual Declaración Universal de los Derechos Humanos es inamovible. Más que un punto de llegada es un paso más en el camino hacia un orden mundial más justo», 53.

[46] En el derecho a la vida no se alude para nada a la prohibición del aborto, p. 55.

[47] Se condena toda guerra: «Y vulnera este derecho [a la vida] tanto un homicidio como la pena de muerte o el asesinato causado por un terrorista como las muertes producidas en un bombardeo», p. 55. ¿O se quiere referir sólo a las víctimas civiles? Toda guerra es mala, pp. 114ss.

[48] El «interés por los derechos humanos y por todo aquello que favorece o dificulta el progreso, está en el origen de las Organizaciones No Gubernamentales (ONG). Los ciudadanos han comenzado a movilizarse en favor de los derechos humanos y han surgido centenares de organizaciones y asociaciones humanitarias por todo el planeta», p. 60.

i) El hecho religioso y la Iglesia Católica

[49] Una foto en p. 42 con una monja y musulmanes.

[50] Ejercicio en p. 52: «En la Declaración americana de 1776, la igualdad de derechos proviene del Creador que nos ha hecho a todos iguales; en la Declaración francesa de 1789, se habla de derechos naturales. En cambio, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 estas referencias a la divinidad o a la naturaleza han desaparecido. Así pues, ¿en qué se basa esta “igualdad en dignidad y en derechos”? ¿Qué nos obliga a “comportarnos fraternalmente los unos con los otros”?», p. 52.

[51] Se reconoce la libertad religiosa como una modalidad de la libertad en moral, pp. 71 y 87.

[52] En el tema dedicado a la guerra y la violencia: «Las religiones hablan de paz y de fraternidad entre las personas, pero demasiado a menudo este mensaje nos llega deformado por fanáticos que están dispuestos a combatir hasta la muerte a todos aquellos que piensen de manera diferente. Así pues, el fanatismo, y no a la religión, es al que debemos atribuir la responsabilidad de los llamados conflictos religiosos», p. 118. El título de este texto pone: «Los factores ideológicos: morir por un ideal».

[53] Juan Pablo II, «líder religioso católico y viajero infatigable que trabajó por la paz entre los pueblos», p. 123.

j) Otros

[54] Formas de poner en riesgo el propio proyecto de vida: las relaciones sexuales, el consumo de drogas y… la seguridad vial, p. 8.

[55] Toda la argumentacón contra la droga se reduce a esto: «… lo cierto es que el poder destructivo de las drogas es inmenso a nivel físico y a nivel psicológico. Y a menudo, el día a día del adicto se convierte en una espera absurda por consumir. ¿Qué sentido tiene iniciar este camino?», p. 9.

[56] Nombrados elogiosamente o con reconocimiento de prestigio: F. Savater, Mª José Díaz-Aguado, Amnistía Internacional, Huamn Rights Watch, V. Camps, J. M. Terricabras, H. Küng. Lista de pacifistas: M. Gandhi, M. L. King, N. Mandela, Juan Pablo II (con errata y con una foto de anciano), R. Menchú, B. Russell, Dalai Lama, p. 123.

[57] «La enseñanza tradicional ponía el acento en la idea de autoridad […] Alguien –en el caso de la escuela el profesor- tenía que poner las normas, tenía que vigilar su cumplimiento y tenía que sancionar cuando las normas no eran respetadas.» Y sigue: «Hoy, cuando en la escuela aparecen conflictos, se intenta avanzar en la introducción de la llamad mediación». «No se trata de imponer la autoridad desde fuera, sino de ayudar a descubrir a los afectadps que la mejor manera de resolver los conflictos es negociar, pactar, buscar un punto de encuentro», p. 19.-Esto, además, anima al alumno a juzgar su escuela y a sus profesores.

[58] Hace reflexionar sobre la necesidad de elegir bien a los propios amigos, p. 22. No obstante, no dice hasta dónde puede y debe llegar la relación de amistad, por ejemplo, en confidencias e intimidades.

[59] «Pero para que la gente pueda tener ideas propias y sea capaz de entender las ideas de los demás es necesario que reciba educación, que tenga un nivel de vida que le permita pensar en algo más que en sobrevivir y que disfrute de un mínimo de tiempo libre que le permita, entre otras cosas, informarse», p. 42.

[60] Rechazo de la pena de muerte como contraria a los derechos humanos, pp. 49, 55 y 58.

[61] Los impuestos se justifican por la redistribución de la riqueza y el aseguramiento de los derechos constitucionales, pp. 92-93.

[62] «No diremos que sea la única, pero la principal causa de la pobreza es la mala distribución de los recursos», p. 102.

2. Conclusión

Este libro contiene errores éticos importantes y algunas confusiones muy relevantes. Por ello, no puede ser utilizado en clase.

Reseña de José J. Escandell.

Share
Enviar por mail esta página Enviar por mail esta página
Imprimir esta página Imprimir esta página Sin comentarios »

Escribir un comentario