Educación para la Ciudadanía es también una anti-moral católica
Desde sus inicios, el movimiento objetor a las asignaturas de Educación para la Ciudadanía se ha ido configurando como una reacción a la intromisión del Estado en el derecho (y deber) de los padres de educar moralmente a sus hijos. La oposición a esta EpC en una cuestión de libertad.
Es por esta razón por la que a los objetores a Educación para la Ciudadanía nos une un único denominador común: la defensa de la libertad de enseñanza. Entre los objetores hay, pues, católicos, protestantes, personas de otras confesiones religiosas, agnósticos y ateos. No obstante, por razones sociológicas, entre otras, un gran porcentaje de los objetores a EpC somos católicos. No nos oponemos a EpC sólo los católicos ni nos oponemos sólo por ser católicos -como a la vista está.
Sin embargo, es de justicia para con la verdad de las cosas el abordar, siquiera por una vez, la Educación para la Ciudadanía en su relación con el catolicismo para responder a una serie de cuestiones que están entrañadas en el debate sobre la Educación para la Ciudadanía en España: Leer el resto de la entrada
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Recién aparecido, leí de un tirón el libro de Michael D. O’Brien
Que la oposición a esta Educación para la Ciudadanía es responsabilidad de los padres lo tenemos asumido. Pero algo tendrán que decir al respecto los centros docentes que son, al fin y al cabo, después de sus padres, los que educan a los hijos que les hemos confiado. ¿O son una mera correa de transmisión de las ocurrencias del Ministerio o la respectiva Consejería?
Ahora que contamos violaciones y asesinatos de menores por días estamos inmersos en la polémica entre la prevención y el castigo ejemplarizante.





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