Educación para la Ciudadanía: primer aniversario de unas sentencias ideológicas
Uno de los mayores golpes al movimiento objetor frente a la imposición de las asignaturas de Educación para la Ciudadanía fueron las sentencias del Tribunal Supremo que, hace ahora un año, denegaban el derecho a la objeción de conciencia en materia educativa.
Estas sentencias estuvieron rodeadas por la polémica: se tardó tres días en acordarlas y se hizo con el voto contrario de una cuarta parte de los magistrados. Tampoco pasó desapercibido el hecho de que la entonces Ministra de Educación tuviera grabada la celebración del fallo tres días antes de que se produjera.
Tan endeble resultó el fallo del Supremo que, posteriormente, varias sentencias de Tribunales Superiores de Justicia admitieron la objeción de conciencia basándose en la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y, lo que es más significativo, en la propia argumentación de las sentencias del Supremo.
A nadie se le escapa, a estas alturas, la falta de independencia del poder judicial en España, por lo que las sentencias del Supremo tampoco causaron gran perplejidad entre el movimiento objetor, que sigue su camino apelando a las restantes instancias jurídicas con el convencimiento de que es un deber ciudadano presentar su caso ante los tribunales pero que, en cualquier caso, la objeción de conciencia es previa y prevalece sobre cualquier legislación.

Tras los manifiestos de la
Quien ha seguido de cerca el desarrollo del movimiento objetor a Educación para la Ciudadanía sabe que algunas de las asociaciones que dicen representarnos a los padres y las familias (aunque no conozco a nadie que las haya elegido como tales) abandonaron, tras las sentencias del Supremo, un discurso que exhortaba sin paliativos a la objeción de conciencia.
Como continuación de la serie de entradas acerca de la
Que la Ley sobre Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo va a introducir en todos los niveles educativos una educación sexual adoctrinadora siguiendo el proyecto ideológico del gobierno, 







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